lunes, 3 de octubre de 2011

La tienda de libros de Apple y el monopolio de facto

Ya estoy cansado de decir que se me cae la cara de vergüenza ajena, y cansado de predicar en el desierto, y cansado de que me tomen el pelo, y cansado de todo este contubernio y abuso por parte de unos señores que se creen que lo saben todo.

Esta madrugada, como el sexo a Assange, la iBook Store española ha, por fin, abierto por sorpresa. Ya se pueden comprar libros-e desde ella. Ha costado un año, y como han dicho en algún lugar, es muy posible que la entrada de Amazon en este país les haya puesto el cohete en el culo.

Pero ha debido ser un cohete muy gordo, porque el culo seguro que lo tienen abierto, ya que los precios de los títulos son los mismos que los de Ladrones Incorporados (perdón, quise decir Libranda). O lo mismo es el propio cohete el que se lo ha abierto.

Libranda intenta ser un monopolio, una agrupación de los grandes editores para controlar el cotarro y para mantener los precios altos. Llega Apple y se baja los pantalones. Nuestra única esperanza es que Amazon ponga los puntos sobre las íes. Quiero creerlo, quiero soñarlo. Por favor, Amazon, pega un buen golpe en esta España de la charanga y pandereta… eres nuestra última esperanza.

Sí, ya sé que existen pequeñas editoras que publican a precios razonables, pero son las menos y para qué engañarnos, no llevan a autores de reconocido prestigio. Ojalá, también, alguna de estas tome ímpetu y se meriende a los porque yo lo digo.

De momento, y como protesta y por primera vez en este blog, os pido a todos que no compréis libros-e en España. Dejad que Libranda y Apple se mueran de asco. A ver si entran en razón de una p*ta vez. A ver si se espabilan.

Y ya de paso, si queréis leer, buscad, malditos, buscad. Con eso está dicho todo.