domingo, 29 de diciembre de 2013

Estamos rodeados de tontos

Leo aquí una de esas entradas, o artículos, o como queráis llamarlo, que hacen que me hierva la sangre a más no poder. 

Sinceramente, ese tío es tonto del culo. 

Es tonto del culo por muchas razones, la mayor de todas es que tiene más razón que un santo, pero, igual que muchos iletrados tecnológicos, ponen el carro delante del burro.

También existe otra opción, y es que este señor, que mi mujer dice escribe de forma bastante pedante y para lucimiento propio -yo no lo he leído ni creo, visto el caso, que lo haga-, esté haciendo el ridículo más espantoso por los cuatro y miserables duros que le han pagado por escribir esta burrada.

Digo, alguien quiere que se hable mal de las telefónicas y/o de los suministradores de banda ancha, le paga unas pelas a quien sea para que se ponga en ridículo ante el foro y sirva de vocero ante sectores interesados en, realmente, no sé qué.

Vamos, que no se le pueden poner puertas al campo, a lo más tender senderos que puedan conducir a los rebaños internautas, si estos quieren, claro, porque si no, como si lo vallan con alambre de espino fronterizo: la gente seguirá cruzando por donde quiera y porque sí.

Sea la opción que sea, me reitero en mi afirmación: tonto del culo.

A ver, que este señor tiene más razón que un santo, ya lo he dicho. Que la piratería es una lacra. Estoy con él.

Que la gente compra menos libros que antes. Estoy con él. Que los autores deben vivir de lo que escriben. Estoy con él. 

Que los datos que cita son ciertos. Pues no lo sé a ciencia cierta, pero deben ser ciertos, al menos en esencia. Digamos que también estoy con él en este sentido.

Hay otras afirmaciones en las que podría discrepar. Quizás se hayan dejado de vender libros porque en 2011 la crisis no era tan acuciante como ahora (un millón más de parados, mucha más gente por debajo del umbral de la pobreza), y quizás en esos millones que todavía son más pobres estén lo que antes compraban un libro.

Sí que tiene razón en algo: yo compro menos papel. Bastante menos. De hecho, creo haber adquirido este año no más de cuatro o cinco libros con soporte de árbol muerto, cuando en mis tiempos la tasa era de veinte o treinta.

Pero he comprado, sí, comprado, aproximadamente unos 50 ebooks. Más que en papel, de hecho he comprado tantos que mi the pila es bastante grande. Más que cuando no existía eso del eBook.

A lo mejor soy yo solo el que ha hecho ese 0,6% que cita el autor y todos los demás lo han pirateado todo. Pero resulta que no, que conozco a mucha gente que antes compraba papel y ahora bits.

Quizás sea que no han incluído a Amazon y su Kindle, y sólo reflejan las ventas de Libranda. Si ha sido así, siento ser tan duro: que se jodan, u os jodéis. Vosotros os lo habéis buscado, por intentar tergiversar (como hacéis siempre) el mercado. 

En román paladino: Libranda era una mierda, y lo es, y lo seguirá siendo.

Quizás si, quizás hayáis puesto los datos de Amazon. Cómo los habéis conseguido no lo sé, porque esa empresa no suelta prenda.

Quizás la gente no compra ebooks y piratea porque una media de 8 euros por ebook (que te crees tu eso, la media está entre 10 y 15 euros), y si no visita tiendas libranderas, es un robo a mano armada.

Que no, que un ebook lo formatea un profesional en dos horas, cuatro si quieres. De ahí a la plataforma de venta. Que el paso del documento original a uno válido para papel y electrónico dependerá de lo chapuzas que sea el escritor, pero es el único gasto igual (y que se puede compartir).

Poned una novedad a 6 euros, y a 3 cuando salga en bolsillo. Y los clásicos, a euro. Pero por favor, no uséis las versiones que ya hay por la red y son pirata. No es la primera vez que he comprado un ebook más o menos clásico y me he encontrado con que es la misma versión que anda por la red, pero empaquetado por una editorial que gana dinero a costa de la buena voluntad (sí, lo que lees, buena voluntad) de gente que pone sus medios y su tiempo para que esa obra que sólo está en papel, también lo esté en electrónico.

Pero me he ido por los cerros de Úbeda. He escrito aquí cosas que seguro se pueden matizar o incluso estar yo equivocado, pero sí que hay una que, de nuevo en el hilo del tema que nos ocupa, convierten al que escribió la entrada anterior en o bien un tonto del culo o bien en un perfecto iletrado tecnológico.

No sé qué es peor de las dos opciones, pero lo cierto es que un ebook típico pesa unos 300K (300 kilobytes), o sea, que no hacen falta precisamente 50 “megas” simétricos para poder bajarte unos cuantos. Un simple modem de 56K, como hace muchos años que ya no se ven, dan para bajarte una buena biblioteca en unas horas.

¿Capischi?

Por favor, a la próxima, defended mejor lo indefendible. A lo mejor hasta os sale bien y todo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Instalar iWork... sin iWork en Mavericks

Con iWork me refiero a las aplicaciones Pages, Keynote y Numbers, que forman el equivalente al Office de Microsoft. Si tenemos Mavericks es bastante sencillo de instalarlas sin haberlas comprado.

He de decir que esta forma no es ilegal, sino más bien a-legal en el sentido de que nosotros no vamos a hacer nada especial para obtener dicho software, sino que vamos a aprovechar un hueco que Apple, parece ser que consciente de ello, no ha resuelto.

En primer lugar necesitamos un equipo con Mavericks. Al menos uno. Me refiero a que una vez obtenidas las aplicaciones, luego instalarán en cualquier máquina, pero el proceso debe iniciarse en un MAC con este sistema operativo instalado.

Dado que la actualización a Mavericks es gratuita, no hay nada que nos impida tener la última versión en nuestros equipos.

El primer paso consiste en conseguir una versión de prueba de iWork’s ’09. ¿Cómo? Pues eso es cosa tuya, no mía. En mi caso yo tenía un DVD de uno de mis equipos antiguos, pero sé fehacientemente que se puede obtener de sitios de descarga alternativos.

No, no pirata, sino lugares como CNET y similares. Es cuestión de buscar un poco. Yo no voy a poner un enlace aquí, pero sí que os digo que la descarga no es ilegal en el sentido de que no estamos obteniendo software pirata.

Una vez que tenemos dicho DMG lo instalamos. Nos da una fecha de caducidad o la opción de comprarlo, evidentemente no vamos a hacerlo.

Mi consejo es que si eres un fanboy de pro como yo, seguro que tienes por ahí un DVD con la demo, o se la puedes pedir a algún amigo.

Vale, ahora viene el truco del almendruco. Coge un vaso medio lleno de agua. Exprime un limón entero y pon algo de azúcar… no no, espera, esto va en otro sitio.

No tienes que hacer nada más que lanzar una aplicación cualquiera de las instaladas y esperar.

Al poco te saltará un aviso de actualización. Y ya está, ahora en la tienda tienes las versiones completas (y nuevas) de las tres aplicaciones. Y sin límite de tiempo.

Si tras el aviso de actualización no ves nada en la MAC App Store, no te preocupes. Ve a Preferencia del Sistema, Idioma y región, añade inglés como lenguaje por defecto y reinicia. Ahora, con tu MAC en inglés, verás las aplicaciones como compradas. Vuelve a repetir los pasos para dejar el idioma en tu lenguaje nativo y vuelve a reiniciar.

Las aplicaciones deben seguir ahí.

***

De momento, nada indica que se puede repetir la misma cosa con el programa Aperture. Aquí la cosa es un poco más complicada porque al parecer necesitas la versión 3.0.3, que sólo está disponible en limitadísimos lugares, ninguno de ellos completamente fiables… aunque yo tengo un DMG de hace tiempo, así que estoy probando a ver en qué queda la cosa.

***

¿Ilegal? No. ¿Alegal? Posiblemente sí, pero creo que tampoco. Me explico. Tu instalas una versión de prueba de un software que estás interesado en comprar. Mientras lo estás probando te salta un aviso de que existe una actualización, que haces. (El hecho de que en España haya que poner el sistema en inglés es incidental. En mi caso lo tengo así). 

Una vez actualizado descubres que la marca de caducidad se ha ido.

Te pones en contacto con el fabricante, se lo comunicas y no hace nada. Nos consta que Apple sabe qué y cómo ocurre (y seguro que sabe quiénes lo han hecho y quiénes no).

Sin embargo no pone los medios técnicos para evitarlo.

Por lo tanto, de ilegal nada.

***

Siguiendo con el tema, ahora es momento de dejar limpio nuestro sistema. Tenemos que desisntalar las versiones antiguas, que siguen siendo demo. La solución más rápida es tirar a la papelera dichas versiones desde la carpeta correspondiente en Aplicaciones, pero eso deja el sistema un poco sucio.

Una solución alternativa es utilizar algo como Clean my Mac (que es el que yo tengo) y quitarlo todo. 

Luego vas a la tienda y reinstalas las versiones, que ahora están completamente limpias. Y si resulta que en al App Store siguen marcadas como instaladas, un reinicio del sistema es suficiente para que todo quede listo.

Y con eso y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.

domingo, 6 de octubre de 2013

Hasta los putos cojones de la obsolescencia programada de Apple

Ahora ya lo tengo más que claro. Apple aplica obsolescencia programada, y de forma bastante evidente.

Me explico. Tengo un iPad 1, de 64 GB y va como una moto. Bueno, iba. Porque ya no va. Vale, sí que va. La batería le dura casi lo mismo que el primer día, que suele ser lo primero que falla en estos aparatos.

Pero sólo la batería. Me llamó mucho la atención, porque en general yo no suelo dejar que los cacharros se me envejezcan en las manos y suelo revenderlos con no más de un año de uso.

Me llamó la atención que la batería, tras más de dos años de uso, estuviera como el primer día. Y más todavía cuando empezó a usarlo mi novia, con una carga diaria… No hacía más porque le duraba todo el día y a veces más. Lo usaba como su ordenador principal, toda ella tirada en el sofá.

Pero qué cosas, justo unos días antes de que saliera al mercado el iPad 3, el iPad 1 comenzó a hacer cosas muy raras. Cierres de aplicaciones inesperados. Las mismas aplicaciones que el día anterior iban perfectas, de repente empezaron a cerrarse solas.

Sobre todo Safari, que era lo que ella más usaba. Y no hubo solución. Ni reinicios, ni reseteos de fábrica ni nada de nada. Simplemente comenzaron a fallar sin otra explicación.

Para más inri, no hubo ninguna actualización del sistema operativo de por medio. Es decir, que la causa de los errores podría haber sido una actualización, pero no.

Llegó la fecha y comenzaron los fallos.

***

Ahora tengo un iPad 3… Sí que ha habido una actualización del sistema operativo, el iOS 7. Y de nuevo ha comenzado el baile.

Y ya no tengo dudas. Ahora soy yo el que está usando el aparato, y soy yo el que está seguro de que a finales de septiembre abría exactamente los mismos PDF, los mismos epub y navegaba por las mismas Webs. Con el mismo sistema operativo, recién actualizado.

Y sí, como ya he dicho, volvemos al baile. Desde este fin de semana el iPad va sensiblemente más lento, esos PDF, esos ePub, esas Webs ahora petan mi sistema. Los mismos. No prácticamente los mismos, sino exactamente los mismos.

Recordemos que a finales de este mes hay una nueva keynote y se supone que salen nuevos iPads. Yo estoy ya completamente seguro de que saldrán. A causa de cómo se está comportando el mío.
Y de nuevo una restauración no ha servido de nada.

***

Ya tenía la mosca detrás de la oreja, pero ahora estoy completamente seguro. Si mis conocimientos de las tripas de iOS fueran los de Windows, a todas luces buscaría la causa de ello. Como sólo controlo las iCosas a nivel de usuario, confirmada la sospecha, esperaré a ver si alguien descubre algo.

Yo estoy seguro.

También estoy seguro que el límite de Apple para tumbar las iCosas es de dos generaciones. Cuando sale una nueva, los cacharros que se correspondan a la ante-antepenúltima dejarán de funcionar bien.

***

Es tiempo de cambiar. Menos mal que de momento a los MAC eso no suele pasarles.

¿Son necesarios los 64 bits en un teléfono (digamos un iPhone 5S)?

NOTA: Esta entrada también se publica aquí.

La respuesta correcta es absolutamente no. No sin condiciones. Un rotundo y absoluto no. 

No obstante, se puede leer entre líneas y podría haber una razón. 

 

Pero antes comencemos con los motivos negativos. El paso de 32 a 64 bits solo está justificado si se cumplen algunas de las necesidades que vamos a comentar.

No obstante, primero debemos explicar algunas cosas. Cuando uno ejecuta una aplicación en un sistema operativo moderno, ocurren varias cosas. Por un lado está la aplicación, que necesita un espacio de memoria para poder ser cargada. Y esa aplicación tiene que tener alguna forma de hacer llamadas al sistema operativo para que este realice acciones como abrir un fichero o conectarse a Internet.

Eso se consigue con un modelo de memoria. Y la forma más fácil es que el sistema operativo y la aplicación compartan el espacio de direcciones. Dicho como una analogía, imagina que tienes una caja de un tamaño determinad y que en ella tienen que caber dos objetos. Una opción es dividir la caja en dos compartimentos, dejando un hueco para cada objeto.

Bueno, pues este es el modelo de memoria estándar, aunque hay otros, es el más común. Es decir, la caja es la memoria disponible en el sistema, y en un hueco está el sistema operativo y en el otro la o las aplicaciones cargadas y en ejecución. Hasta aquí todo bien. Por lo tanto, pasar de 32 a 64 bits es tener una caja más grande.

En palabras más o menos técnicas, un microprocesador de 32 bits es capaz de direccionar hasta 4GB de memoria RAM y uno de 64 unos cuanto miles de millones de Terabytes. Decimos 4GB porque es un estándar, pero los micros x86 y los ARM tienen una capacidad que se llama modo PAE y que permite direccionar 128GB de RAM o incluso más sin salirnos de los 32 bits.

Pero lo habitual en un microprocesador moderno, para evitar florituras extrañas (como punteros de 32 bits en lugar de 24 que es lo habitual, o modelo segmentado), es que tengan la memoria dividida en 1/3 ó 2/2. Es decir, de los 4GB disponibles para cada aplicación, 1 GB está ocupado por el sistema operativo y los otros 3 por la aplicación. O en el otro modelo, mitad y mitad. 

Siguiendo la analogía de la caja, 1/3 de ella el objeto que es el sistema operativo y los otros 2/3 al programa en sí. De este modo, cuando una aplicación quiere hablar con el sistema operativo, se asoma y actúa en consecuencia.

Todo esto es virtual. Suponiendo un iPhone con 1GB de RAM, poca división real como la descrita vamos a tener. O en otras palabras, suponiendo un teléfono con 4GB de RAM, y ejecutando una sola aplicación, la división estaría hecha tal y como hemos comentado, pero con un GB de RAM la cosa no parece muy coherente.

En otras palabras, da igual el tamaño virtual de la caja. Da igual que le quepan sólo dos objetos que sumen 4GB (32 bits) o tropecientos Terabytes (64 bits), porque la realidad es que, ocupando 1, la hemos llenado.

En resumen, pasar de 32 a 64 bits por motivo de tamaño de programa y de sistema operativo es una completa y supina gilipollez. Porque aun tirando de memoria virtual (swap a disco, en este caso a memoria flash), carece de sentido.

Siempre a nivel teórico, sería posible que las aplicaciones necesitaran más de esos dos o tres GB de memoria para funcionar.

¿Las necesita algún programa que se ejecute en un teléfono? Pues francamente no. Y menos aún cuando la memoria real de un teléfono como el iPhone es de 1 GB. Poca partición podemos hacer ahí, pero poca poca.

***

Otro motivo podría ser que un micro de 64 bits se ejecute mucho más rápido que uno de 32. Sí, por lo general es cierto. Al crecer en ancho de registros, también se optimiza su juego de instrucciones, por lo que en general, a una misma velocidad y sin tener en cuenta el cambio de anchura, suelen ir más rápidos. Simplemente porque toman el doble de celdas de memoria de una tacada, tanto para programa como para datos. Evidentemente, los periféricos deben acompañar. 

Eso se hace de varias formas. O bien se instala memoria que permita ser leída en bloques de 64 bits, o bien se instalan dos bancos de 32 bits que se leen de forma simultánea, o 4 de 16, u 8 de 8… Ignoro la arquitectura interna del iPhone, pero no me mojaría mucho si dijera que usa dos bancos de 32 bits.

También hay una más, la económica y la que se suele realizar más habitualmente. Se trata de tener el mismo ancho de bits de memoria y hacer dos lecturas (o escrituras) seguidas. De este modo, aun teniendo un procesador de 64 bits, podemos usar memoria de 32 bits con unos pequeños cambios en la arquitectura real del sistema.

El handicap aquí es que pese a tener un sistema teóricamente más rápido en realidad no lo es tanto, ya que para cada instrucción a ejecutar necesitamos dos lecturas, ejecución, dos escrituras, etc, frente a lectura, ejecución, escritura.

Y eso sin entrar en el almacenamiento de segundo nivel, o de disco, que en los teléfonos suele ser memoria flash. Mientras que el disco sea interno al teléfono siempre podemos seguir la idea de usar varios bancos, pero en cuanto metamos una tarjeta normal y corriente estamos limitados a su velocidad estándar. 

No obstante, esto no nos interesa porque el iPhone no soporta eso.

***

Una aplicación de 64 bits puede llegar a ocupar hasta un 40% más de memoria y hasta un 100% (el doble justo) de disco porque sus punteros tienen el doble de tamaño, y las estructuras de datos suelen ocupar el doble. Y al duplicarse el tamaño de las instrucciones máquina, gastan el doble de espacio al estar almacenados en disco.

Por lo tanto, suponiendo un iPhone con 1GB de RAM y ejecutando programas de 64 bits puros, ese giga se nos queda en aproximadamente 640M realmente útiles comparados con la versión de 32 bits. Es decir, que si queremos acompañar el uso de memora al rendimiento, tenemos que ampliarla en su justa razón. No me extrañaría que el iPhone 5S llevara 2GB de RAM, porque si lleva sólo 1, el efecto final va a ser menos memoria para las aplicaciones, sin hablar del espacio de disco. 

Hazte cuenta que tus 32 GB de disco serán equivalentes, con suerte, a unos 24GB, si no 16. Bonito, ¿no?

***

¿Hay alguna mejora real en tener 64 bits? Sí, sólo una, pero que no es obligatoria ni exclusiva de los 64 bits. El juego de instrucciones seguro que está más optimizado y el rendimiento multimedia y potencia de cálculo de fuerza bruta sí que se notan, y mucho.

¿Por qué? La toma de datos con el doble de ancho significa significativamente menos operaciones. Por ejemplo, una multiplicación de 64 bits en un procesador de 32 bits que no tenga instrucciones de 64 bits necesita hasta 4 multiplicaciones de 32 bits más una o varias sumas, secuencias de control aparte. En 64, esas posibles 5 instrucciones se convierten en una sola. Hemos acelerado 5 veces la operación, y sólo sin tener en cuenta también los tiempos de acceso. Es decir, con 32 bits, una instrucción se compone de tomar de memoria, ejecutar, poner en memoria. ¿La parte más lenta? Poner en memoria, seguida de tomar de memoria y finalmente ejecutar. Sustituimos cinco lecturas y cinco escrituras por una de cada. El incremento de rendimiento, aunque sea memoria de 32 bits bajo un entorno de 64 es literalmente enorme.

No obstante, para tener ese incremento de rendimiento no es necesario pasar a los 64 bits ni mucho menos. ¿Sabéis qué significan las siglas SSE, SSE2, SSE3? Pues eso mismo, que también podemos tomar un procesador de 32 bits y añadirle instrucciones especiales o, como se hace más habitualmente y que también ha hecho Apple, añadir un coprocesador más rápido y dejar que sea él el que haga todo ese trabajo. Si digo tarjeta de vídeo seguro que se me entiende mejor. 

***

Por lo tanto, lo dicho. Los 64 bits no son más que puro marqueting para generar aplausos y dejar bocas abiertas, tanto, que ahora todo el mundo quiere procesadores de 64 bits en sus teléfonos. Posiblemente veamos un Galaxy S4 cuya única mejora sean esos 64 bits, seguidos de un Note 4…

Y de nuevo Apple ha vuelto a conseguir que toda la industria de la telefonía móvil vaya detrás de ellos…

En fin…

***

Y ahora sí, puede que realmente sea éste el motivo por el cual los teléfonos de Apple comiencen a llevar chips ARM de 64 bits, que no les hacen ninguna falta.

¿Qué pasa con el MacBook Air? ¿Os imagináis un Air con un ARM de 64 bits, 8 ó 16 GB de RAM, menos de un quilo de peso, ejecutando la versión 12 de OS X que ha sido integrada con el iOS 9 (por cierto, cerrando el círculo) y con una duración de batería de 16 ó 24 horas? ¿Os imagináis algo a caballo entre el iPad y el Air, al estilo de una Surface PRO pero con la duración de batería de un iPad y el rendimiento de un Air? Me refiero a un MAC completo, plenamente funcional, pero en formato tableta.

Pues estad atentos, que los tiros van por ahí. No sacan un Air con un ARM porque estos todavía no tienen el rendimiento de un i3 o un i5, pero tiempo al tiempo. Y esperemos que Microsoft se ponga las pilas.

martes, 10 de septiembre de 2013

Apple vs Samsung. ¿Quién gana?

Hace un rato que he visto la última keynote de Apple, en donde presenta sus nuevos iPhone 5C y 5S, lo que ha supuesto una bajada de más de 12 dólares en las acciones.
Y no me extraña nada. La presentación ha sido insulsa, y lo presentado, salvo una cosa, nada del otro mundo y que no fuera esperado. Vamos, ninguna novedad remarcable.
Lo único llamativo ha sido el sensor de huella dactilar integrado en el botón del teléfono. Eso sí que es una novedad importante, pero todo lo demás es más de lo mismo. 
Recuerdo la época en que Steve Jobs decía “y disponible desde este mismo momento” y veías cómo el producto aparecía disponible para comprar o descargar. Ahora no, ahora todo son futuros. 18 de septiembre para iOS 7, lo mismo para los iPhones, y ni una palabra sobre otros temas candentes como Mavericks, cuya Release 7 es más inestable que la 5.
Y lo peor de todo no es eso, lo peor de todo es que no ha habido ninguna novedad. El sistema operativo es más de lo mismo. Más bonito pero con prácticamente la misma funcionalidad.
Por eso regalar iOffice, por eso la novedad de los 64 bits que ignoro para qué valen…
… Porque poner a fecha de hoy 64 bits en un teléfono es una tamaña tontería que nadie se lo puede explicar. Significa que se consume casi el doble de memoria y de disco, y algo más de batería para obtener… absolutamente nada.
¿Por qué Apple ha comparado el aumento de rendimiento con el iPhone original y no con el 4? Muy sencillo: pasar a 64 bits no lo aumenta si no se optimiza el juego de instrucciones y, como ya hemos dicho, aumenta sensiblemente el consumo de memoria. Seguro que el iPhone 5S dobla su RAM interna.
Además, sólo hay que fijarse en los vídeos de presentación. Y compararlos con el del, por ejemplo, Galaxy Note 3.
Este es el del 5C:

Y el del 5S:

Y el del Note:

¿Veis la diferencia? Mientras que Apple se llena la boca con diseño y con la huella dactilar (que como sea como los sensores que hay en la actualidad va a fallar más que una escopeta de feria), Samsung nos pone ejemplos de la calle. 
Pues eso, que Apple cada vez va perdiendo más y más.
Y sin hablar de precios, que esa es otra.

martes, 3 de septiembre de 2013

Obras completas de Verne - Edición Jubera


Dice el refrán que el que la sigue la consigue, y como no podía ser más, aquí están.  Catorce flamantes volúmenes conteniendo las obras completas de Verne en su primera edición en castellano. Más o menos.
Creo que alguna novela ha tenido alguna traducción o versión anterior, pero tampoco me importa mucho. Las que cuentan, al menos para mi, son estas.
La historia para conseguirlas no tiene mucha enjundia. Buscando aquí y allí por los internetes, sin más pretensión que la de completar uno de los fascículos de la colección que tenía a medias, apareció. Flamante como ella sola: “Obras completas de Julio Verne, 14 Volúmenes”. Edición de Saenz de Jubera. Sin fotos, sin más información que un listado de las obras por volumen, apenas legible.
Eso fue más o menos al principio del verano. He estado más de un mes comiéndome las uñas, aguantando caer en la tentación, ya que el precio era una burrada. Pero al final no pude contenerme y, tras un duro regateo con Costa Llibreter, las compré… por el precio de venta que ponía originalmente. En fin. No siempre se gana.
Desde la compra hasta la recepción han pasado cuatro días. Pagué un viernes, recibo un martes. Formales, muy formales. Más todavía cuando recibí el paquete: una caja perfectamente ajustada al contenido, con los tomos envueltos dos a dos en papel blanco…
Escribo esto con los muñones de las rodillas, porque los brazos me los he comido hasta la altura de los hombros, y eso que empecé por las uñas. Habrá que esperar a que vuelvan a crecer.
Pero bueno, ya están aquí, ya los he revisado y colocado en su destino:

(El tomo que aparece a la derecha del todo contiene la trilogía más conocida de Verne: Los hijos del captián Grant, Veinte mil leguas de viaje submarino y La isla misteriosa).

Sí, ya sé, tenerlos así bandea el contenido, pero no importa porque ya lo está y el centro de cada volumen toca el suelo.
El estado de la mayoría de los libros es increíblemente bueno dado que tienen más o menos un siglo. No tienen manchas de óxido por la vejez (al menos yo no se las he visto), las tapas tienen un uso normal con algún descascarillado, pero la encuadernación está perfecta en la mayoría de los tomos. En alguno, la tapa está un poco separada del cuerpo, y otros dos más tienen “partido” el lomo interno y se quiebran por ese sitio, pero no hasta el límite de que pueda separarse.
Sin páginas sueltas o rotas, y con una impresión de los fascículos, salvo algún que otro, completamente regular y sin grandes defecto. Es cierto que hay algunos que están bastante mal, como los de Mathias Sandorf, pero en general la calidad es más que aceptable teniendo en cuenta la variabilidad de impresión de la època.
Según he podido comprobar con el listado que aparece en uno de los fascículos sueltos que tengo por ahí, la encuadernación es la canónica o la que estipuló el editor. Al menos las novelas se siguen en su orden numérico y no hay volúmenes que compartan una. 
El siguiente listado muestra los 14 tomos, su contenido y la cantidad de fascículos o partes que tiene cada obra, amén del orden en el que aparecen en el listado de obras:

Número 
Partes
Volumen 1


Los ingleses en el polo Norte
1
1
El desierto de hielo
2
1
Cinco semanas en globo
3
2
Viaje al centro de la Tierra
4
1
Los hijos del capitán Grant
5
3
De la Tierra a la Luna
6
1
Alrededor de la Luna
7
1
Un descubrimiento prodigioso
8
1



Volumen 2


Veinte mil leguas de viaje submarino
9
2
Una ciudad flotante
10
1
De Glasgow a Charleston
11
1
Las aventuras de tres rusos y de tres ingleses
12
1
Un capricho del Doctor Ox
13
1
La vuelta al mundo en ochenta días
14
2
Una invernada entre los hielos
15
1
Maese Zacarías
Un drama en los aires
16
1
La isla misteriosa
17
3



Volumen 3


El “Chancellor”
18
1
Martin Paz
19
1
El páis de las pieles
20
2
Historia de los grandes viajes y grandes viajeros
21
1
Miguel Strogoff
22
2
Las Indias negras
23
1
Héctor Servadac
24
2



Volumen 4


Un capitán de quince años
25
2
Los descubrimientos del globo
26
4
Los quinientos millones de la princesa
27
1
Los amotinados de “La Bounty”
Un drama en México
28
1
Las tribulaciones de un chino en China
29
1
Los grandes navegantes del siglo XVIII
30
4



Volumen 5


La “Casa de Vapor”
31
4
Los grandes exploradores del siglo XIX
32
4
La jangada
33
4
Diez horas de caza
De Roterdam a Copenhague
34
1
El rayo verde
35
2



Volumen 6


Escuela de robinsones
36
2
Keraban el testarudo
37
4
El archipiélago de fuego
38
2
La “Estrella del Sur”
39
2
Mathias Sandorf
40
5



Volumen 7


Robur el conquistador
41
2
Un billete de lotería
42
4
Norte contra Sur
43
2
El náufrago del “Cinthya”
44
2
El camino de Francia
Gil Braltar
45
2



Volumen 8


Dos años de vacaciones
46
4
Familia sin nombre
47
4
El secreto de Maston (Sin arriba ni abajo)
48
2
César Cascabel
49
4



Volumen 9


Mistress Branican
50
4
El castillo de los Cárpatos
51
2
Claudio Bombarnac
52
2
Las aventuras de un niño irlandés
53
3



Volumen 10


Maravillosas aventuras de Antifer
54
3
La isla de hélice
55
3
Ante la bandera
56
1
Clovis Dardentor
57
1
La esfinge de los hielos
58
3



Volumen 11


El soberbio Orinoco
59
3
El testamento de un excéntrico
60
3
Segunda patria
61
3
El pueblo aéreo
62
1
Las historias de Juan María Cabidoulin
63
1



Volumen 12


Los hermanos Kip
64
3
Los piratas del Halifax
65
3
Un drama en Livonia
66
2
Dueño del mundo
67
2
La invasión del mar
68
2



Volumen 13


El faro del fin del mundo
69
2
El volcán de oro
70
3
La agencia Thompson y Compañía
71
3
La caza del meteoro
72
2
El piloto del Danubio
73
2



Volumen 14


Los náufragos del Jonathan
74
3
El secreto de Wilhelm Storitz
75
1
Ayer y mañana (cuentos)
76
1
Emocionantes aventuras de la misión Barsac
77
4

Como cosa curiosa, comentar que existe una Historia de los grandes viajes y grandes viajeros que si no me equivoco se corresponde al primer fascículo de Los descubrimientos del globo. No lo he mirado en detalle, pero todo parece indicar que se trata de la misma obra pero con diferentes grabados y algunas partes del texto cambiado.
Otro detalle observado es cómo, a partir del Tomo 5, el formato cambia de forma radical. Del volumen 1 al 4, las novelas largas están divididas en dos fascículos, y en uno las cortas. El tamaño de la letra es bastante pequeño y el interlineado muy reducido.
A partir del 5, se produce un cambio importante. Se aumenta el tamaño del tipo y del interlineado y lo que antes se metía en dos fascículos, ahora se hace en al menos tres y luego cuatro. Las novelas de extensión normal, en dos.
Coincide más o menos con el cambio de contrato que Hetzel le hizo a Verne, relajando el número de volúmenes anuales. Como en el folletín, Verne estaba constreñido a producir una cantidad mínima de obras anuales, ya sea como novelas independientes o como novelas dobles.
Posteriormente la cosa se relaja todavía más, excepción hecha de las novelas que escribió (o reescribió y aumentó) el hijo de Verne para mantener un poco más el negocio.
Actualización
Como no podía ser de otra forma, cuanto más los miro más me gustan, y voy descubriendo cosas. He publicado un par de entradas en mi blog de lecturas, al que os remito. Suscribíos si el tema os interesa porque creo que escribiré más.