domingo, 16 de diciembre de 2012

En la mira (Tom Clancy): Mierda de traducción

Hay pocas veces que me quejo de una traducción, más que nada porque sé que a veces es difícil de hacer un buen trabajo porque el texto original no acompaña, pero esta vez no puedo reprimirme.
Hablo de En la mira de Tom Clancy, editado por Berkley este mismo diciembre. A todas luces es una edición americana exportada a España por, al parecer, Pearson, ya que en la contraportada aparece el precio de 14 dólares americanos. Para más detalles, el ISBN es 978-0-451-41641-4.

Vale.

Lo compré ayer mientras hacía una visita relámpago para ver una tableta con Windows RT. Para no extendernos mucho, vi que el precio de 12,50 euros era bastante asequible para un libro de este tipo y dada mi afición al autor, pasé por caja.

Y la sorpresa ha venido esta mañana cuando lo he abierto y me he puesto a leer. La primera ha sido el tamaño del texto y los márgenes. Os dejo una foto de muestra.



Como podéis ver, las casi mil páginas podrían haber sido trescientas si hubieran usado un margen de página y un tamaño de letra algo menor, eso sin hablar del interlineado.
Pero la mayor sorpresa no ha sido esa, la mayor de todas es la traducción. Sin temor a que nadie me llame exagerado, la traducción es una mierda pinchada en un palo.

Como muestra, varios botones:

Si lo tomaban prisionera exprimirían su valor de inteligencia, … (página 11).

Cuando fueran emboscados por una fuerza mayor, el liderazgo correría. (página 11, más abajo).

En los bolsillos administrativos de sus portadores de placas balísticas, cada agente en la misión… (página 12).

…, Sino que los perros habían detectado movimiento y comenzaron a ladrar en cantidades tales que los salvaron de las pistolas de .22 (página 13).

Fijaos que son sólo dos páginas, las dos páginas en las que he anotado las pifias más evidentes, pero de las 11 que he leído todas están llenas de lo mismo.

Son completamente ininteligibles, y la verdad es que dan mucha pena. Casi me atrevería a decir que la traducción ha sido hecha por algún software para ello, y apenas revisada por algún becario falto de ganas.

Con la de traductores buenos que debe haber por ahí queriéndose ganar la vida…
Luego las editoriales se quejan de que los piratean, o de que la gente hace traducciones ilegales…

Desde luego que cualquier traducción de mierda hecha por cualquier grupo de aficionados sería mejor que la porquería de esta edición.