viernes, 6 de abril de 2012

El "nuevo iPad" y una funda fundera

Apple caga y todos sus fans rodean el truño de mierda y se ponen a adorarlo, comentando este o aquél montoncito separado, la suave curva en cómo ha ido enrollándose el zurullo, la consistencia de la defecación y los suaves aromas a mierda de bote, y si tiene cúspide en punta o si se le ha caído o no el piramidón…

Estooo… Dejo esto aquí y luego sigo, que voy a ponerme en la cola…

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Bueno, no quería decirlo así. Más bien que Apple anuncia el nuevo iPad y se arma la de dios. Tras los rumores, a cual más estúpido, llega la fecha anunciada y todos comienzan a comentar esto y aquello… Que si yo acerté o que si resulta que tal rumor era demasiado exagerado…

Y luego están, por supuesto, la desesperación ante la fecha de salida. Todos locos perdidos corriendo detrás del día D y la hora H. Hay gente tan loca que hace cola más de 24 horas para estar el primero y poder comprarlo. Están locos. Yo sólo hice 12.

Bueno, no es cierto, yo lo compré a un revendedor de internet y, gracias al cambio, me costó algo menos de cincuenta euros menos que su precio oficial en España.

Y sí, qué pasa. A veces me gusta adorar montoncitos de mierda. Pero no soy un fanboy puesto que veo y entiendo las serias limitaciones del dispositivo. Sin embargo tiene otras ventajas a las que Android no se le acerca ni de lejos pese a ser más libre y potente (es un decir, porque también tiene sus peculiariades).

Si os dais cuenta, no he nombrado Windows Phone. Por dos motivos: no tengo mucha idea de cómo funciona y de lo poco que sé, no le llega ni a la suela de los zapatos de los otros dos, aunque quizás en unos días pueda llegar a conocer más cosas sobre el sistema de Microsoft. Ya os diré.

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Yo era el poseedor de un iPad de primera generación, o iPad 1. Cuando salió el dos no me interesó mucho, porque sus nuevas características no aportaban nada al uso que yo le daba. (Bueno, es mentira, sí que me cagué en la madre que parió a Apple, porque la Keynote en la que lo anunciaron me pilló en el curro y, tras verla -o más bien leerla-, y mientras volvía conduciendo a casa y pensando en si lo compraba o no, pasé por alto una zona en donde casi siempre ponen un radar móvil y el despiste me costó 300 euros…)

Luego vino el anuncio del tres. Perdón del nuevo. Yo no sé quién será el lumbreras al que se le habrá ocurrido la idea del nombre, porque cuando el año que viene anuncien un nuevo modelo, ¿cómo lo van a llamar? ¿El nuevo nuevo iPad? ¿El segundo nuevo iPad? ¿Llamarán entonces al actual el anterior iPad? ¿Qué pasará cuando haya tres generaciones más y tu tengas la segunda? Lo dicho, hay que ser muy imbécil para nombrar una cosa así. Menos mal que la comunidad es más inteligente y lo ha bautizado con el nombre de iPad 3.

Y me lo compré, como he dicho más arriba. Entre unas cosas y otras lo tuve en mis manos el lunes siguiente al lanzamiento en España (aquí hay un post sobre las peripecias de conseguirlo).

Y parece ser que la expectativa fuera de USA no ha sido tan grande como podría parecer, porque hubo gente de España que fue a comprarlo a Aviñón el día en que salió en Francia (una semana antes que aquí) y lo pudieron hacer sin colas ni nada. Y en K-Tuin llamé el viernes y el martes siguiente me avisaron de que podía ir a recogerlo… cosa que no hice porque ya tenía el comprado en USA.

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Ya, ya hablo del aparato. No os impacientéis.

No puedo compararlo respecto al iPad 2, porque no lo tengo y apenas he podido manejarlo en alguna que otra ocasión, pero sí que puedo hacer comparativas con el 1.

El 3 es sensiblemente más rápido que el 1 en cualquier operación que puedas realizar. Si abstraemos todo ese rollo de los cuatro núcleos que son sólo gráficos, de la pretendida superioridad en velocidad hacia el Tegra 2 y demás zarandajas, queda el hecho de que, ante una aplicación normal, el aumento de velocidad se nota, y no poco.

Sin embargo, mi Transformer Prime no tiene nada que desearle en velocidad. De hecho ambos funcionan más o menos con la misma inmediatez que es características de estos cacharros. Claro está que yo no soy un jugón, así que no puedo hacer comparaciones extremas.

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¿Tu iPad se calienta? El mío no. Ni siquiera se pone tibio. Será que no lo he usado al 100%, pero como ya os he dicho, no creo que nunca lo haga.

¿Tiene problemas de WiFi? El mío tampoco. En casa no lo noto, y es lo que me importa.

No creo haberle encontrado ningún otro problema… Tenía una especie de mancha como de salpicadura de algo invisible que sólo se veía mirándolo de lado y con reflejo mientras estaba apagado, pero desapareció al cabo de unos días.

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Ya llego, ya. La pantalla.

El único motivo por el cual compré el iPad 3 fue la pantalla y su resolución. Ya sé que hay por ahí mucha gente que dice que no hace falta tanta resolución. Y es cierto si Apple hiciera las cosas bien.

Es decir, en un Android no es necesario porque el sistema hace un buen renderizado del texto, pero Apple se ve que perdió el norte por algún lado y desde que uso sus equipos son los que peor presentan las fuentes en pantalla.

Excepto que en el iPad 3 la resolución y la pureza de las letras es equiparable a la de los iPod e iPhones Retina.

O en otras palabras: el texto se ve en el iPad 3 acojonantemente bien. Los elementos gráficos también, pero la diferencia es menor. Lo que sí noto, pese a los comentarios en contra, es un menor brillo total. Es decir, mi iPad uno, al mínimo, tiene bastante más brillo que el 3 al mismo nivel, y el grado de aumento en el 1 es lineal y en el 3 parece logarítmico.

Finalmente me gustaría comentar que los programas no actualizados a la nueva pantalla se ven bastante mal comparados con los adaptados. Si bien los gráficos sólo se suelen ver un poco más escalados y difusos, el texto sí que empeora sensiblemente, y de nuevo estamos ante un problema del motor de pintado de fuentes de Apple, que sin muchos aspavientos puede considerarse una mierda. Lo más curioso es que hay algunas aplicaciones no actualizadas que se ven mejor que otras, lo que seguro se debe a que usan su propio motor de texto.

Vamos a ver una cosa: si el sistema sabe que la aplicación no soporta el retina display (que lo sabe), y tiene que renderizar un texto a, pongamos 14 puntos, ¿por qué primero lo pinta con esa resolución y luego lo escala? ¿No sería más fácil que lo pintara directamente a 28? También ocurre algo extraño con algunos gráficos, que se ven diminutos (que será cuando el sistema no se da cuenta de que el programa en cuestión no está adaptado).

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A mi iPad 1 le compré una funda de Piel Frama que, diciéndolo suavemente, es acojonantemente buena. Y de hecho, tras más de dos años de uso diario está como el primer día. Eso sí, costó 110 euros, que no es poco.

Mi intención inicial para este era comprarle otra del mismo modelo, que ahora vale 10 euros más. De hecho estuve a un clic de hacerlo, pero el sábado pasado salimos a pasear a Alicante y dimos una vuelta por el K-Tuin y el Corty de Alicante y vi dos que me enamoraron.

El modelo de la que no compré no lo recuerdo, pero decía que eran diseños de no sé quién y la que me gustó a mi tenía un estampado como de manchas blancas y negras muy bonito.

Pero elegí otra, una Kensington con teclado que tenía muy buena pinta, la Key Folio Pro 2. Sí, ya sé que es para el iPad 2, pero funciona igual de bien en el 3.

La funda está muy bien, sin llegar a ser de la calidad de las de Piel Frama, y el teclado funciona perfecto pese a ser un poco más pequeño que un teclado estándar (más o menos lo que me pasa con el de mi Transformer Prime).

Las dos únicas pegas son que pesa bastante (aunque si le quitas el teclado, que viene fijado magnéticamente, el peso viene a ser el típico) y que tiene bastante poca estabilidad si te la apoyas en la panza mientras la manejas tumbado a la bartola.

Sobre una mesa la estabilidad es la adecuada, pero sobre la barriga o sobre cualquier otra superficie no fija, el hecho de llevar la mitad trasera del puente completamente móvil, hace que se agite mucho y que se caiga hacia atrás.

La fijación es por velcro. Es decir, toda la parte en donde está el teclado es la zona de pelusilla del velcro, suave al tacto, y el canto móvil tiene las cerdas duras y la puedes fijar con el ángulo de inclinación que quieras incluso retirando el teclado de su hueco, que viene fijado magnéticamente. Y no suele despegarse fácilmente.

Finalmente, el teclado se puede recargar con un cable micro USB que se puede acoplar al cargador del propio iPad.

De todos modos, estoy considerando venderla y comprarme o bien una de Piel Frama o bien alguna similar, que me resulta más cómoda ya que el teclado lo estoy usando de uvas a peras…