martes, 15 de noviembre de 2011

Por mi ya os podéis ir yendo

Es lo que dicen las editoriales. Que se van a ir a aquellos países en los que puedan vender. Que aquí la piratería es terrible. Que se encuentran desprotegidos, y un largo etcétera.

Pues por mi ya podéis hacer las maletas y largaos con viento fresco. Porque para lo que hacéis, mejor que entre sangre fresca y renueve el cotarro.

Ya lo dije, cuando nació, que Libranda era la excusa perfecta para comenzar con los alaridos lastimeros y las peticiones para continuar prevaricando con estos politicastros nuestros. Ya los tenemos aquí.

Ahora que Libranda no funciona, que no se venden libros electrónicos, y que los de papel se están escaneando el mismo día en que salen, es el momento de cerrar eso de internet, tan maligna y tan peligrosa para la libertad de expresión, y centrarnos en el contbernio de siempre.

Fijaos en una cosa: si la gente escanea un libro nada más publicado es porque quiere ebooks. Si no se los dais, ellos mismos se los crean. En un par de horas te has pasado por el escáner uno, en diez minutos le pasas el OCR y luego lo repartes entre algunos voluntarios, que en cosa de un par de días tienen lista una edición electrónica de calidad.

¿Qué pasa si ponéis un ebook a 5 euros? Claro, no ganáis lo que con los de papel, pero si vendéis muchos ganáis más que con los de papel pero invirtiendo menos. Y seguro que mucha gente pasaría por caja en lugar de conseguirlo pirata, pero si vosotros no movéis ficha, lo hará el usuario de a pie.

El primer problema es que comprar un libro es infinitamente más difícil que conseguirlo pirata. ¿Por qué no solucionáis esto? Es decir, dejaros del aborto ese que es Libranda y construid algo serio. Copiad de iTunes y sus canciones a un euro.

El segundo es el precio. A estas alturas ya nadie se cree lo que decís. Poned un precio justo. Fijaos en Amazon, aunque ahora también anda algo carera (yo ya no les compro como antes). Así que también es una excusa.

El tercero es la pésima calidad de muchos de los ebooks que vendéis, que encima no son más que las propias copias piratas que hay circulando por ahí, y cuando no lo son es peor el remedio que la enfermedad.

No voy a entrar en más detalles, pero la cruda realidad es que, pese al ejemplo de la música, al ejemplo del cine, volvéis a tropezar en la misma piedra. Ya son ganas de repetir las mismas tonterías. Aquí está Hulu, Amazon, iTunes y un largo etcétera que viven de nuevos modelos.

Simplemente, aprended.