domingo, 17 de abril de 2011

¿Por qué Amazon rebajó 80$? el Kindle DXG durante 24 horas?

No sé si os habéis enterado, pero hace un par de días Amazon rebajó el Kindle DX Graphite, el de pantalla de 9,7”, 80 dólares de su precio normal. “Hasta que se acaben o pasen las 24 horas”, rezaba la publicidad.

En los mentideros de la red se comentó de todo. Lo que más se dijo que esta rebaja era el paso previo para un nuevo DX con, quizás, WiFi. Los más optimistas hasta pensaban que podía traer una pantalla PixelQi o incluso ser un dispositivo tipo tableta con Android en sus tripas.

Mi opinión es otra. La primera es que una tableta de 10 pulgadas o tamaño similar no compite con el Kindle DX, por lo que da igual que éste siga vendiéndose o no. Quizás le quitara algo de ventas, pero eso es lógico con dispositivos que se solapan en su funcionalidad. La segunda es que la bajada de precios ha sido temporal, y ahora se puede seguir comprando al precio original con las condiciones originales, así que el meollo está en otro lado.

En primer lugar tenemos que tener en cuenta que se trata de un aparato que no tiene grandes ventas. Es decir, no vemos a mucha gente con un Graphite en la mano por ahí, ni leemos mucho sobre él, en oposición al Kindle 3, que sí que está en boca de todos. Por lo tanto la salida desde almacén de ese aparato es lenta.

El segundo lugar Amazon no creo que los compre de diez en diez ni de cien en cien. Lo más seguro es que pida, como poco diez mil unidades si no cien mil. Y que encima se comprometa a seguir pidiendo cantidades similares de forma periódica.

Esto es algo habitual en el sector de la electrónica, ya que quizás pedir un orden de magnitud más unidades incremente el precio global en sólo un 10%. Es decir, si 10.000 unidades valen 1.000.000 de euros al coste, cien mil podrían valer un millón cien mil en lugar de diez millones. Es aquí donde entran las previsiones de ventas y otras zarandajas.

Cada Kindle DXG ocupa, en su envoltorio original, 3.200 cm3, o lo que es lo mismo, en un metro cúbico caben 312 Kindles. Pongamos 300 Kindles por metro cúbico, por el tema del paletizado y envoltorios varios. Os dejo como ejercicio determinar cuánto ocupan 100.000 unidades.

Imaginad que todavía no se han vendido los 100.000 que hay y llegan otros tantos, que están esperando en la bahía de descarga. Ese es un motivo por el cual hayan querido deshacerse de cuantos DXG pudieran lo antes posible. A esto lo apoya el hecho de que, tras haber casi una semana de retraso en las últimas compras del aparato, sigue a la venta. Es decir, se vendieron todos los que había y parte de los que llegaban.

Pero todavía nos queda una cosa más. Los Kindle son equipos electrónicos alimentados con batería, y existe cierto límite de tiempo en el almacenaje de las mismas. Es decir, a partir de ciertos meses el grado de descarga puede hacer que ésta no llegue a rendir lo que debería o que simplemente ya no se recargue. Sumemos el hecho de que el DXG es un aparato de salida lenta. Quizás las unidades restantes estaban en el límite, y es mejor venderlas que tener que abrirlas para cambiarles la batería. O quizás esos 80 dólares sean los que costaría esa operación, y para que la pierda la empresa y la ecología mundial, que se la ganen los clientes.

Es por eso por lo que yo no espero un nuevo Kindle DXG con WiFi o con cualquier otra modificación…

Ni os imagináis cuánto deseo equivocarme…