martes, 26 de abril de 2011

“Alma de papel”, o “la puta es mía y me la follo yo solo”

Una de las cosas que más me toca los cojones dentro del mundillo literario (aparte de las propias editoriales prevaricando y engañando a sus clientes), es la del escritorzuelo insulso, pagado de sí mismo y egocéntrico. La del papanatas que se cree inmortal porque ha puesto, cagado escribiría yo, unas palabras sobre un trozo de, digamos, papel.

Os cuento, pues, una historia. Era que se eran los tiempos contemporáneos, llenos de escritores de pro y noveles que querían hacerse un hueco en el proceloso mundo de la literatura más o menos profesional. Como los tiempos avanzan un montón, lo que antes suponía un duro esfuerzo, ahora permite poner lo impensable al alcance de cualquiera que posea un procesador de textos y una conexión a internet.

Y si bien esto abre el camino al aprendiz de mago de las letras, al que con tesón, constancia y arduo trabajo consigue hacerse notar, también lo hace al insulso, al inconsistente y al pobrecito esperpento que, de otro modo, no podría haber salido de los elogios familiares, egresados con más amor que seriedad, con más lástima que realismo.

El caso que nos ocupa es de libro de texto, suponemos que el terror de todo editor buscando la novedad de turno. No hablamos de otro que de Rafael M. Medina, al que podéis encontrar aquí. La parte contratante de la primera parte.

La parte contratante de la segunda parte es la web de Lectores Electrónicos, a donde se acercó el interfecto que nos ocupa pidiendo opinión sobre una de sus nuevas obras, Alma de papel.

Como todo padre amante de sus hijos, esperaba grandes alabanzas, grandes dictámenes positivos, loas a su inmensa labor de escribanía.

Pero no. Se encontró con otro tipo de crítica. No la adulatoria, no la destructiva, sino la constructiva. La crítica realizada desde el punto de vista de quien va a leerte, de quien sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Pensemos que si un escritor escribe, es para que lo lean. Y si no lo hacen, no vale la pena que se ponga delante del papel en blanco.

Pues bien, las buenas intenciones de los habituales de aquel lugar se quedaron en eso: buenas intenciones. Porque el tal Rafaelín no supo encajar ni una sola de ellas.

Primero preguntó opiniones sobre su nueva novela (por llamarlo de alguna forma), sugerencia que muchos de nosotros nos tomamos con buena voluntad y mejores ganas… Y la verdad es que el libro no hay por dónde cogerlo. Ni gramatical ni sintácticamente. Aunque lo peor de todo fue la ortografía. Y así se lo comunicamos. Y en lugar de agradecerlo, nos dijo que no le interesaban esas opiniones, que quería saber sobre el argumento. Pero si uno a duras penas puede pasar la vista sobre el texto, ¿cómo cojones va a sumergirse en la trama y en el desarrollo de la historia?

Don erre que erre. Que antes de corregirla quería opiniones sobre el argumento. En fin, que la cosa se lió y al final dejamos de opinar y se quedó solo.

¿Aprendió? ¿Corrigió el texto? No. Lo que hizo fue borrar el hilo completo. No sólo borró sus mensajes, sino los de los demás. Nos condenó al ostracismo. A la nada. Nuestras buenas intenciones en un pozo, y el gozo en otro. La puta es mía y me la follo yo sólo, vino a decirnos.

Pues bien, para ti la puta, tú te la follas, y para ti el libro. Regalado. Pero mis mensajes son míos. Y los de los demás de quien los escribió. Me siento insultado. Me siento vejado. Me siento degradado. Y supongo que los demás también.

Intolerable. Inaguantable.

Pero viene el tío de las rebajas. El Gran Hermano. No hay mal que por bien no venga. Ya lo dijo aquél: el mal se vence a sí mismo. Aquí tenéis la conversación completa. Para goce y disfrute de todo el que así lo desee: http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:GQx1-9ZzJdcJ:www.lectoreselectronicos.com/showthread.php%3F8973-Alma-de-papel-mi-nueva-novela.+almas+de+papel,+mi+nueva+novela+lectoreselectronicos.com&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=es&source=www.google.es.

Rafi, no le eches la culpa al administrador de Lectores Electrónicos. Échatela a ti y a tu puta, que te la follas tu solo. En todo caso, quéjate a Google, que todo lo indexa.

Y encima, el libro de marras, que antes era gratis, ahora vale un euro. Chacho, si gratis no te lee nadie, ¿cómo te van a pagar un euro por semejante bazofia?