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jueves, 19 de marzo de 2015

Conseguir libros en papel a muy buen precio


Quizás a más de uno lo que voy a contar aquí le suene a idea de Perogrullo, pero pongo la mano en el asador que a otros muchos ni siquiera se les había pasado por la cabeza.

Hablo de conseguir libros increíblemente baratos. Entre un euro/dólar más dos o tres en gastos de envío. E incluso a veces los envíos son gratuitos, aunque entonces el precio del libro sube un poco, supongo que para incluirlo en lo que pagas por el ejemplar.

No, no estoy hablando de coger una recortada, unas medias de la pariente -convenientemente lavadas, eso sí-, y salir a atracar librerías o bibliotecas. Ni a hacerlo por vía de terceros.
Me estoy refiriendo al mercado del libro de segunda mano. Fijaos en la foto.



¿Cuánto me han costado todos esos libros? Pues alrededor de unos treinta euros con los gastos de envío incluidos. Ya sé que son obras viejas, pero casi todas están reeditadas o bien en ediciones más modernas o bien en edición facsímil con impresión bajo demanda.Sí, habéis leído bien. Si por ejemplo compráis algún libro más o menos raro, Amazon lo tiene en su base de datos y te lo imprime bajo demanda sin que tu te enteres. Lo sé porque no es la primera vez que he visto el texto en pequeñito en la zona de créditos. Lo que pasa es que ahora no encuentro ninguno, pero haberlos haylos, como las meigallas.

Los tres que están en vertical continúan a la venta y valen del orden de 20 euros cada uno más gastos de envío. A mi me han costado tres dólares USA cada uno.

El de abajo del todo de la pila en vertical es una primera edición que es bastante difícil de encontrar. Un dólar más tres de gastos de envío.

¿Cómo he conseguido esas bicocas? Pues gracias a las redes de venta de libros de segunda mano. En España tenemos a Iberlibro, que está asociada a AbeBooks (no pongo enlaces, pero Google es tu amigo).

La primera recoge la venta de libros de segunda mano en España, y la segunda a nivel mundial, aunque de lo que más hay son libros en inglés.

Pues ya está. Sólo tenéis que ir a una de esas dos páginas, buscar lo que queráis comprar y seguir los pasos… O no. Si no tenéis ganas de complicaros la vida, es un buen sistema, rápido y eficaz.
Contáis con un seguro que os devuelve el dinero si no os llega lo comprado. Y funciona, os lo aseguro. Compré un libro a mediados de diciembre, a finales de febrero todavía no lo había recibido. Reclamé y me devolvieron el dinero. Luego resulta que había estado detenido en aduanas y de ahí el retraso (no no me cobraron nada por un libro de segunda mano que seguro solo interesa a los expertos en el tema). Como honesto que soy, me puse en contacto con AbeBooks y me volvieron a hacer el cargo. Cuatro dólares más el 3% de comisión que se lleva mi banco.

El de arriba es el camino fácil y seguro. Si os gusta la aventura, hay otra forma todavía más barata, porque tanto AbeBooks como IberLibro se llevan su comisión.

Se trata de, una vez localizado el libro, buscar la librería directamente en internet y comprarles el ejemplar a ellos. Así te ahorras un 30% del precio.

¿El problema? Pues que tenéis que andar con búsquedas, registros en webs, quizás dejar la tarjeta de crédito en sitios varios… y muchas veces si la cosa se tuerce, andar con reclamaciones varias directamente al vendedor.

Yo personalmente sigo ambos caminos según me convenga. La mayoría de esos libros (los verticales en la foto), los compré directamente a una librería americana que los tenía bastante más baratos de lo que aparecían en IberLibro.

Y la jugada me salió perfecta.

Así que ya sabéis: con IberLibro/AbeBooks la compra es más segura, directamente al vendedor, algo más barata.

(A veces los gastos de envío son increíblemente altos en IberLibro/AbeBooks y luego la tienda los tiene gratis, incluso con ventas internacionales, casi es el único motivo por el cual vale la pena comprar fuera de IberLibro, porque el 30% de 1 euro no es mucho y tienes una seguridad añadida).








domingo, 1 de marzo de 2015

Trampa para canarios y el sector editorial

El primero en acuñar el término de trampa para canarios creo que fue Tom Clancy en una de sus primeras novelas sobre Jack Ryan. Al menos es ahí donde yo lo leí por primera vez, y como también lo he visto reflejado por otra gente, hemos de suponer que se trata de la primera referencia al tema.
¿Qué es una trampa para canarios? En la novela se trata de identificar a quién está filtrando documentos secretos, ya sea a potencias extranjeras o a los medios de comunicación.
El método consiste en que cada persona que deba ver un documento en concreto, se le suministra una copia con pequeñas variaciones en el texto. Una errata, un artículo cambiado, un espacio en blanco donde no deba haberlo… 
Cosas así. Evidentemente hay que anotar y guardar cada copia por separado y quién se le ha dado.
En cuanto ese documento aparezca donde no debe, tan solo hay que que verificar qué copia es y a quién pertenece. Salvo casos en los que yo tenga acceso a tu copia y use esa en concreto, el infractor se revela a sí mismo.
Evidentemente el filtrador debe desconocer el tema, o debe confiar que su copia es master y sin trampa. También se puede dar el caso de que quien filtre el documento sea una secretaria, o un pirata informático que se haya metido en tu (o en el) sistema.
Pese a todas las pegas, es un método muy útil y me consta que a más de uno lo han pillado así con las manos en la masa en la VidaReal(tm).
¿Qué tiene que ver todo esto con el mundo editorial y la piratería en internet? Pues os lo explico en seguida. No es algo que me hayan contado, ni algo que haya visto documentado en ningún lado, se trata de mi propia experiencia leyendo documentos electrónicos comprados y no comprados.
Ya sabéis que este no es un sitio que fomente la piratería (aunque sí defienda ciertos derechos de los usuarios que a los generadores de contenidos les guste identificar con la tal), así que si te han pillado o te van a pillar gracias a una marca de agua, básicamente te jodes.
Como os he comentado, suelo leer mucho documento online del tipo revista electrónica. Entre las revistas que leo de forma regular está el Asimov’s Science Fiction y el Analog SFF, junto con Scientific American y su versión en castellano, Investigación y ciencia. Aprovechando ofertas de aquí y de allá, también tengo otras suscripciones. 
En general Magzter y Zinio son mis amigos (Magzter ya no) pese a lo mierdosas que son las esas plataformas para leer. También leo los PDF cuando los hay, como es el caso de las dos revistas científicas.
Bueno, vamos al tajo. 
No sé is os habéis dado cuenta, pero a veces cuando estáis leyendo una revista, generalmente un PDF, aunque también ocurre dentro de los propios programas, aparecen una serie de palabras un poco difuminadas. A veces son pocas. A veces son muchas. A veces ni te das cuenta, sobre todo si tu pantalla no es retina (es decir, de alta definición).
No estoy completamente seguro, pero creo que se trata de la trampa para canarios de los editores. Hay varias razones que me llevan a pensar en ello. 
En primer lugar que si te bajas la revista justo el día que sale, apenas hay dos o tres palabras mal. Cuanto más tardes a bajarla, más palabras mal tendrás.
En segundo lugar, que si borras la versión local y te la vuelves a bajar, aparecen las mismas palabras mal y no otras, con lo cual esa “pauta” está asociada a tu número en concreto. Además, abras el PDF en el visor que lo abras, son las mismas palabras las que salen mal.
En tercer lugar, el problema aparece en muchos sitios y visores. Tanto en Magzter como en Zinio, pero también con los visores PDF por defecto de Apple. En donde no ves ningún error es en GoodReader.
En cuarto lugar, si te bajas una versión pirata del PDF, las palabras que se ven mal son otras (o ninguna). Este punto tiene mucha fuerza a favor de la teoría, ya que si fueran errores de la revista y no una marca de agua, o errores del visualizador, las palabras mal mostradas serían las mismas.
En quinto lugar, si te bajas diferentes versiones piratas, todas ellas difieren en unos pocos bytes en su tamaño. A fecha de hoy no creo que exista mucho el tema de la corrupción de ficheros, aunque también podrían ser marcas generadas por los propios piratas para comprobar quién y cómo redistribuye su propia versión.
Esto me lleva a concluir que los generadores de contenidos tienen localizados a quienes suministran versiones ilegales de los documentos. Hasta la fecha no he oído que se haya pillado a nadie por eso, lo que o bien destruye por completo mi teoría (que será lo más probable) o bien no les vale la pena hacer un escarmiento.
No sé, lo más seguro que se trate de una paja mental propia, pero el tema está ahi, encima de la mesa.
Hala, que no lo pirateen a gusto.









lunes, 25 de noviembre de 2013

Instalar iWork... sin iWork en Mavericks

Con iWork me refiero a las aplicaciones Pages, Keynote y Numbers, que forman el equivalente al Office de Microsoft. Si tenemos Mavericks es bastante sencillo de instalarlas sin haberlas comprado.

He de decir que esta forma no es ilegal, sino más bien a-legal en el sentido de que nosotros no vamos a hacer nada especial para obtener dicho software, sino que vamos a aprovechar un hueco que Apple, parece ser que consciente de ello, no ha resuelto.

En primer lugar necesitamos un equipo con Mavericks. Al menos uno. Me refiero a que una vez obtenidas las aplicaciones, luego instalarán en cualquier máquina, pero el proceso debe iniciarse en un MAC con este sistema operativo instalado.

Dado que la actualización a Mavericks es gratuita, no hay nada que nos impida tener la última versión en nuestros equipos.

El primer paso consiste en conseguir una versión de prueba de iWork’s ’09. ¿Cómo? Pues eso es cosa tuya, no mía. En mi caso yo tenía un DVD de uno de mis equipos antiguos, pero sé fehacientemente que se puede obtener de sitios de descarga alternativos.

No, no pirata, sino lugares como CNET y similares. Es cuestión de buscar un poco. Yo no voy a poner un enlace aquí, pero sí que os digo que la descarga no es ilegal en el sentido de que no estamos obteniendo software pirata.

Una vez que tenemos dicho DMG lo instalamos. Nos da una fecha de caducidad o la opción de comprarlo, evidentemente no vamos a hacerlo.

Mi consejo es que si eres un fanboy de pro como yo, seguro que tienes por ahí un DVD con la demo, o se la puedes pedir a algún amigo.

Vale, ahora viene el truco del almendruco. Coge un vaso medio lleno de agua. Exprime un limón entero y pon algo de azúcar… no no, espera, esto va en otro sitio.

No tienes que hacer nada más que lanzar una aplicación cualquiera de las instaladas y esperar.

Al poco te saltará un aviso de actualización. Y ya está, ahora en la tienda tienes las versiones completas (y nuevas) de las tres aplicaciones. Y sin límite de tiempo.

Si tras el aviso de actualización no ves nada en la MAC App Store, no te preocupes. Ve a Preferencia del Sistema, Idioma y región, añade inglés como lenguaje por defecto y reinicia. Ahora, con tu MAC en inglés, verás las aplicaciones como compradas. Vuelve a repetir los pasos para dejar el idioma en tu lenguaje nativo y vuelve a reiniciar.

Las aplicaciones deben seguir ahí.

***

De momento, nada indica que se puede repetir la misma cosa con el programa Aperture. Aquí la cosa es un poco más complicada porque al parecer necesitas la versión 3.0.3, que sólo está disponible en limitadísimos lugares, ninguno de ellos completamente fiables… aunque yo tengo un DMG de hace tiempo, así que estoy probando a ver en qué queda la cosa.

***

¿Ilegal? No. ¿Alegal? Posiblemente sí, pero creo que tampoco. Me explico. Tu instalas una versión de prueba de un software que estás interesado en comprar. Mientras lo estás probando te salta un aviso de que existe una actualización, que haces. (El hecho de que en España haya que poner el sistema en inglés es incidental. En mi caso lo tengo así). 

Una vez actualizado descubres que la marca de caducidad se ha ido.

Te pones en contacto con el fabricante, se lo comunicas y no hace nada. Nos consta que Apple sabe qué y cómo ocurre (y seguro que sabe quiénes lo han hecho y quiénes no).

Sin embargo no pone los medios técnicos para evitarlo.

Por lo tanto, de ilegal nada.

***

Siguiendo con el tema, ahora es momento de dejar limpio nuestro sistema. Tenemos que desisntalar las versiones antiguas, que siguen siendo demo. La solución más rápida es tirar a la papelera dichas versiones desde la carpeta correspondiente en Aplicaciones, pero eso deja el sistema un poco sucio.

Una solución alternativa es utilizar algo como Clean my Mac (que es el que yo tengo) y quitarlo todo. 

Luego vas a la tienda y reinstalas las versiones, que ahora están completamente limpias. Y si resulta que en al App Store siguen marcadas como instaladas, un reinicio del sistema es suficiente para que todo quede listo.

Y con eso y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.

domingo, 21 de julio de 2013

Nuevas adquisiciones (III)

La primera parte de este texto está aquí, y aquí la segunda.
Bueno, ya he escaneado, digo fotografiado, dos de los tres libros que tenía previsto. El tercero todavía no porque no lo he recibido. Como indicación, han sido 6GB en ficheros y he tomado unas setecientas fotografías.
Pero vayamos por el principio.
***
Hay por ahí un montón de herramientas y tutoriales pare fotografiar un libro y realizar un OCR. Desde escáneres de tipo profesional que hasta pasan la página ellos solos y que usan empresas como Google, hasta soluciones más de estar por casa, como una caja de cartón cortada por la mitad, un flexo y una cutre-cámara de fotos, pasando por medios semiautomáticos.
Todos ellos se basan en colocar el libro en una especie de cama, abierto unos 45 grados, e ir pasando página y haciendo fotos, una por cada cara. Es decir, pasas página, haces foto (previa colocación de un cristal para fijar la página si así procede), pasas página, haces foto… Así hasta tener todo un lado, las pares o las impares.
Luego le das la vuelta al libro, y repites con el otro lado. Si tienes la suerte de tener dos cámara supongo que se podrán hacer las dos caras a la vez, o incluso con algún sistema de prisma, que reúna las dos páginas en una sola, puesta en horizontal gracias a algún efecto óptico.
La cosa está en que puedes gastarte la cantidad de dinero que quieras en ello. En mi caso, como van a ser tres libros, he elegido la solución más barata dentro de lo útil.
***
Lo primero fue hacerme con un trípode. En concreto este, que tiene la posibilidad de doblar las patas. Puede ser uno de pie, más alto (recomendable), etc.
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Considero que es una parte imprescindible: tu pulso, por muy firme que sea, seguro que deja mucho que desear para hacer una foto en condiciones. Eso lo sabe hasta el Tato.
En el modelo descrito, sujetar el móvil es muy sencillo ya que la parte de enganche es una grapa con muelle. Simplemente estiras, pones el móvil y sueltas.
Ojo con los iPhone y demás maravillas de la tecnología moderna: ponle antes un bumper por si acaso. Y con un poco de maña, puedes poner cualquier orientación sin problema.
Y antes de comprar, comprueba que tu móvil no sobrepasa el ancho máximo de la pinza.
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Lo segundo fue probar diferentes configuraciones y posiciones. Diferentes iluminaciones, diferentes cajas cortadas por la mitad, diferentes mesas, diferentes coordenadas geopolíticas y rezos varios…
En fin, que tras probar con cosas como esta:
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en todas las combinaciones posibles, con o sin atril, alturas diferentes, flexos varios, ventanas varias, peleas con el gato para coger antes el mejor sitio, al final de todo, para bochorno propio y ajeno, la solución más viable fue esta:
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Eso y los muñoncitos que mi mamá me dio por manos. Porque hay que joderse con los videos que hay por ahí, con esas demos tan fashion y tan modernas…
Cuando no hay un brillo aquí, lo hay allí, o viene el gato a investigar y decide que el teléfono es suyo e intenta marcarlo, o cuando crees que lo has conseguido, resulta que algo estaba mal sujeto y se escurre todo.
Añadamos el jodido cristal de los cojones. Vamos, que refleja como si fuera un espejo, que si quieres fotografiar la cámara que toma las imágenes, pon un cristal completamente transparente y limpio delante de un libro. Da igual por dónde le venga la luz. Hasta el fotógrafo se ve.
***
Pues lo dicho. Al final el atril, un atril normal y corriente de madera que me regaló mi hermana hace unos años, el trípode sobre unos libros (por eso he dicho antes que si es algo más grande mejor), y ya está.
La persiana de la habitación bajada, la puerta cerrada y la luz del techo, que es amarillenta.
A echar fotos. Primero las impares, luego las pares.
Quizás sea esa la parte más sencilla. Lo cierto es que te comes el libro en un momento (es un decir, claro). Mucho más rápido que con un escáner. Y más complicado, porque a veces hay hojas rebeldes y tienes que aplicar la técnica del dátil, o técnica dactilar o digital, que consiste en sujetar la página con un dedo, dedo que, por supuesto, luego sale en la foto.
***
Una vez que tienes todas las fotos, entramos en otro proceso diferente, que es el de procesarlas. Con un PC nunca me había pasado antes, pero con el MAC he sufrido algunos trances, que cuento más abajo.
Lo dicho: tienes 700 fotos que tienes que revisar una a una, para ver si no ha salido borrosa, quitar las repetidas porque o bien no te acordabas si habías hecho la hoja actual antes de irte a mear, o bien porque no estabas seguro si se había tomado bien.
Vamos, un chorro de horas. En esto el MAC ayuda un poco, porque las puedes previsualizar con Vista Previa e ir anotando.
En el caso que nos ocupa, he tenido que repetir hasta cuatro veces. Es decir, en una primera vuelta encontré unas 80 fotos inválidas, que tuve que repetir. De esas 80, 10 volvieron a salir mal. De esas 10, 2. Y finalmente, cuando ya lo tenía todo montado, descubrí tres borrosas que se me habían pasado en la revisión.
Vamos, que tardé más a revisarlas que a hacerlas.
***
Como cosa curiosa, parece ser que al iPhone le cuesta enfocar en algunas páginas. Y no sé por qué. Simplemente, esas 2 últimas, tuve que hacerlas por lo menos 20 veces cada una para que me saliera una con un enfoque decente. No, no repetí, sino que eché unas veinte de cada, con diferentes acercamientos/alejamiento y orientación de la luz.
***
Hay una cosa que me jode mucho. Ya estoy yo para equivocarme, no hace falta que el software que uso tenga bugs. El iPhone se me reinició un par de veces durante las fotos (no, no se quedó sin espacio).
Luego iPhoto se negó a importar algunas fotos, por lo que tuve que realizar la importación dos veces. Anda que no jode eso de ponerte a mirar las fotos y ver que falta alguna. Menos mal que no se pierden, pero te toca volver a conectar el teléfono.
Luego está el Finder. En cuanto haces tres o cuatro mil operaciones con ficheros hay que reiniciar porque empieza a hacer cosas raras. Ficheros que no encuentra. Ficheros que no ves pero que están. Ficheros que dice que no puedes abrir. O cualquier combinación de las tres, con el añadido de que te dice que no puede copiar y/o mover…
Una gozada, vamos. Y por favor, que no venga el piripi de turno a decirme que a él eso no le pasa. Si ha trasteado durante un par de horas con ficheros en un MAC, muchos ficheros, o bien le ha pasado o bien no se entera de lo que está haciendo.
Y con la combinación de iTunes/iPhoto/iCosa, lo mismo. No vale pasar diez fotos. Haz 700 de golpe. Ya verás qué divertido.
***
Después vino la tarea de separarlas por libros, ordenarlas y renombrarlas gracias a Path Finder, porque si es por el Finder del OS X…
Y finalmente, primero con Vista Previa generar 8 sendos PDF que luego he recortado con Briss y a los que les he tapado los dátiles con un recuadro negro.
***
Bueno, el hecho es que ya tengo 8 PDF recortados, pesando algo menos de 150200 MB cada uno, a resolución completa (la del iPhone), aunque no muy bien colocados ni muy bonitos, pero creo que es suficiente:
*Los descubrimientos del Globo.- Volumen 1
*Los descubrimientos del Globo.- Volumen 2
*Los descubrimientos del Globo.- Volumen 3
*Los descubrimientos del Globo.- Volumen 4
*Los navegantes del siglo XVIII.- Volumen 1
*Los navegantes del siglo XVIII.- Volumen 2
*Los navegantes del siglo XVIII.- Volumen 3
*Los navegantes del siglo XVIII.- Volumen 4
Faltan los 3 de Los viajeros del siglo XIX. Cuando los tenga, me iré a mi PC y les haré el OCR a las imágenes originales. Siendo un i7 de 4x2 núcleos y 16GB de RAM, no creo que le lleve más de una hora o dos como mucho.
Cuando los tenga todos, activaré los enlaces de Dropbox de los 12 volúmenes. Supongo que el fin de semana que viene.
























































jueves, 18 de julio de 2013

Nuevas adquisiciones (II)

Seguimos con las novedades respecto a la compra de lo que para mi son incunables aunque en realidad se trate de simples libros viejos. Como ya comenté, he adquirido algunas, si no primeras ediciones, sí muy cercanas, de ciertas obras de Jules Verne, todo ello gracias a mi costillita Zaida que me dio el chivatazo sobre ellas.

Ya tengo casi todos los volúmenes que he comprado. Me faltan tres fascículos, folletines o como queráis llamarlos. Bueno, también pueden ser unos solo, no lo sé porque nunca he visto esa obra de Verne en ningún lado y no sé en cuántas partes viene.

Las ediciones rondan mediados altos y finales del siglo XIX, y en esa época los libros, al menos algunos, venían en una especie de folletines, plegados, sin grapar y sin cortar, con una cubierta de papel de otro color. Más o menos como en la imagen, que pertenece a uno de los que he comprado.

 

JULIO VERNE : LOS HIJOS DEL CAPITÁN GRANT - TRES TOMOS (GASPAR Y ROIG, 1873)  (Libros de lance (posteriores a 1936) - Literatura - Narrativa - Clásicos)

 

Esos fascículos eran coleccionables y se podían juntar en forma de libro, con las tapas que cada uno quisiera. Si os fijáis en la películas de corte isabelino, esas grandiosas bibliotecas compuestas de tomos idénticos eran justamente eso: los fascículos encuadernados a gusto del propietario.

Por supuesto, tal encuadernación no era obligatoria ni mucho menos, y de hecho la mitad de cosas que he adquirido vienen así, pero otras están encuadernadas en volúmenes de, creo que se llaman, cuarto. Vamos, que el tamaño de cada página ronda el tamaño de un folio, y viene a dos columnas.

 

VERNE

 

¿Qué he adquirido? Pues en primer lugar, el volumen de la entrada anterior, que contiene las siguientes novelas, encuadernadas en lo que es una tapa original pero bastante deteriorada:

  • Un capitán de quince años, al que le faltan las primeras páginas
  • Los descubrimientos del globo, en 4 partes, folletos o volúmenes.
  • Los quinientos millones de la princesa
  • Los amotinados de La Bounty
  • Un drama en Mexico
  • Las tribulaciones de un chino en China
  • Los navegantes del siglo XIX, en 4 partes, folletos o volúmenes.

Por otro lado, he adquirido, sueltos y en folletines, Los hijos del capitán Grant, en tres folletines originales, sin guillotinar pero ya cortados, y encima en un papel sedoso de increíble calidad. Si estuvieran sin cortar (es decir, los pliegos enteros y sin leer) seguro que no habría podido comprarlos, y de hecho no creo que exista ningún volumen así.

La agencia Thompson y Cia, también en tres folletines del mismo estilo, pero como la obra es de las últimas de Verne, el papel es más normal y viene ya guillotinado.

Y finalmente un tercer volumen, este encuadernado con unas tapas normales (para la época, claro, ahora eso de tela y lomo repujado en cuero es como un animal mitológico). Este volumen contiene una obra repetida de las que compré sueltas, pero no me pude resistir ya que lo vi después de comprar la anterior:

  • Los hijos del capitán Grant, en tres partes
  • Veinte mil leguas de viaje submarino, en dos partes
  • La isla misteriosa, en tres partes
  • Un descubrimiento prodigioso

Como podéis observar, son las tres obras cumbre del autor, que forma una especie de trilogía encadenada, en la cual la tercera novela resuelve las dos anteriores. Creo recordar que sólo en Robur el conquistador y Dueño del mundo hay algo similar, pero de mucho menor nivel.

Y como postre, la última, una obra rara y de la que solo tengo una edición de la que no me fío mucho y que demuestra estar algo cortada en cuanto al texto.

***

Los descubrimientos del globo es lo que aparece en otras ediciones como Historia de los grandes viajes y viajeros, pero existen dos partes más que conjuntan una magna obra geográfica e histórica bastante extensa y que Verne escribió con la ayuda de algún que otro documentalista.

Yo tenía, en fotocopias, el primer volumen, y había accedido a una edición en inglés de la que no me fío mucho porque las traducciones al inglés de Verne siempre han sido una mierda.

Pero finalmente obra en mi poder la edición completa y buena, todo lo buena que puede ser una primera traducción al castellano, pero creo que es la única que existe.

Resumiendo, mi idea es escanear estos tres trabajos y ponerlos a disposición pública en la confianza de que habrá caducado cualquier tipo de derecho sobre las mismas.

A saber, dentro de poco tendréis, en edición facsímil:

  • Los descubrimientos del globo
  • Los grandes navegantes del siglo XVIII
  • Los grandes exploradores del siglo XIX

En una entrada posterior trataré sobre mis herramientas de escaneo porque… bueno, ya os contaré. Bon apetit.

domingo, 12 de mayo de 2013

Tagus Lux (Casa del Libro) y los descartes

Soy el afortunado poseedor de un Tagus Lux de Casa del Libro. Bueno, realmente son dos porque el otro es para mi costilla. 

Sí, ya sé que esto anda un poco desatendido, pero lo cierto es que me he ido prodigando por otros sitios y qué leches, uno tampoco tiene todo el tiempo del mundo para escribir lo que quisiera.

Los habituales del sitio conocerán que siempre he sido un rabioso kindlerero de los de toda la vida, o más bien desde su segunda versión. Y no, no me refiero al segundo modelo que saliera en España, sino al segundo modelo USA, cuando aquí ese aparato era un animal mitológico.

Desde entonces creo haber manejado todos sus modelos y variantes, comenzando con las citadas versiones americanas y terminando con las europeas. Si no recuerdo mal, y poniéndoles un número para distinguirlos, Kindle 2 USA, Kindle 2 Internacional, DX USA, DX Intl. Eso los de color blanco. Luego pasaron a los de color oscuro, con el Kindle Keyboard ylos Graphite, luego el 4 y finalmente los Paperwhite.

Algunos sólo han pasado por mis manos de forma casi testimonial, pues apenas los he manejado los he cedido a novias (bueno, sólo una), hermanas y madres…

De hecho, hasta hace unos días, yo estaba más que contento con ser un usuario intensivo de las tecnologías Amazon, que se muestran -y esto nadie puede negarlo- mucho más usables y prácticas que cualesquiera otras, léase ePUB y la plataforma de Adobe, que básicamente es una mierda pinchada en un palo, mierda potenciada en España a causa de las editorialuchas y la triste implementación que de ello han hecho, Libranda de por medio.

Vale. Al que quiera saber más sobre esa opinión tan dura, tiene este blog para ir leyendo.

Pero hubo una cosa de Amazon que me andaba tocando un poco los cojones. A mi y a mi pareja. Resulta curioso que una vez que habíamos leído un libro no comprado a ellos, empezábamos a recibir publicidad del tipo “ahora que has leído Piscas pajas quizás te guste El pajote gordo. Y así durante varios libros. 

Que conste que esos libros no comprados en Amazon no quiere decir que fueran piratas. Algunos sí, los menos, pero otros simplemente los compraba yo en mi aparato y se los pasaba a ella, después de quitarles el bicho.

Podíamos haber tenido ambos aparatos registrados en la misma cuenta, pero entonces nuestros puntos de lectura se hubieran mezclado.

Por lo tanto, cruz en la casilla y a otra cosa, mariposa.

Kindles vendidos, los tres que quedaban en casa. Las cuentas no las borraré, al menos no de momento y al menos la mía no ya que tengo por lo menos cien eBooks comprados a ellos y tampoco es cosa de perderlos, pero lo cierto es que Amazon acabó para nosotros.

Seguiremos comprando algo, siempre que el precio acompañe y siempre que no estén por otro lado más baratos. Hablo, claro está, del formato electrónico. Del papel, pues depende de qué. Viviendo en una capital tengo a Casa del Libro, Fnac y El Corte Inglés a veinte minutos en coche. Y encima una al lado de la otra.

***

Bueno, pues lo dicho. ¿Qué comprar que tenga un mínimo de calidad y que no pertenezca a un grande y espía? Porque si no os habéis dado cuenta, el motivo es que ya está bien de que sepan qué y cómo leo.

Descartados los Sony, los Kobo, los Nook. Todos terminan siendo lo mismo. La idea es comprar algo libre y no atado a ninguna librería.

Tras mucho mirar aquí y allí, me quedaron dos familias: Booken y Boox. Ambas son independientes, y ambas tienen un mínimo de calidad. Pocketbook quedó descartada porque sacan aparatos como churros y luego no los actualizan…

Al final nos decidimos por Boox. Ya había tenido uno de ellos y la verdad es que tenían buena pinta y el firmware es de lo mejor de entre lo peor.

A ver, la funcionalidad y la integración con las tiendas no existe, que es lo que queríamos, pero también es cierto que la implementación del software tiene muchos tropezones, que generalmente se quedan donde están y no se solucionan, cosa que los grandes sí suelen hacer. Más o menos.

Elegimos Boox por otra razón: la interfaz de desarrollo es QT, de la que conozco algo y de hecho ya hice, para el modelo que tuve, un parche para que el CoolReader pudiera leer los ficheros de separación silábica desde la unidad externa. Y de hecho dicho parche sigue circulando por internet para esta versión nueva.

Por lo tanto, ni corto ni perezoso me dirigí a la web a comprarlos cuando se me encendió una lucecita en la cabeza. Como había estado mirando muchos modelos, resulta que el Tagus Lux es el mismo modelo que iba a comprar, pero 40 euros más barato.

Las dos únicas diferencias físicas con el i62HD Firefly están en que no tiene botones laterales y en el serigrafiado de la carcasa, que es diferente.

El firmware era una variación del original, personalizado para Casa del Libro y que referencia a su tienda.

También comprobé que el firmware original del i62 instalaba perfectamente en el Lux, así que con coger el coche y acerarme a una tienda física podía tener los dos aparatos al momento y por 80 euros menos.

Total, al llegar a casa les metería el firmware del i62 de Booxtor (el mejor de todos) y tendría dos sendos Firefly, pero algo más baratos.

***

¿A que suena bien? Pues sí, suena perfecto. De hecho la actualización del firmware funcionó a la primera y sin problemas. Y los aparatos funcionaban sin ningún problema…

… Hasta que le dimos a regular la luz.

Según Casa del Libro la regulación funciona bien, porque todos sus aparatos la regulan igual.

Según el fabricante OEM no, hay una partida de placas defectuosas (más bien con un error de diseño) que hace que la regulación del brillo no baje de cierto nivel.

Pues bien, ya sabéis por qué valen 40 euros menos: por la ausencia de botones laterales y por las CPU, que son la serie defectuosa. Esto también nos da una idea del funcionamiento de los fabricantes españoles. Peor que los políticos.

Así nos va.

***

La esperanza la tengo en una resistencia llamada R240 que hay que variar de valor, aunque todavía no tengo claro si me decidiré a arreglarla o a devolverlos si consigo una versión del firmware original de Casa del Libro, que por desgracia no tengo, porque si la tuviera ya lo habría hecho.

Si alguien la tiene, por favor, que me lo diga y me la envíe antes de que les meta el soldador.

 

 

 

 

martes, 14 de agosto de 2012

Boox i62HD/M92: Guionado correcto con CoolReader

Esto me retrotrae a los tiempos del Papyre, cuando el firmware original era poco menos que una mierda pinchada en un palo. Funcionar, lo que se dice funcionar, lo hacía, pero con muchas limitaciones y cosas a medio hacer.

Pasado el tiempo fue cosa de gente de fuera de la empresa los que lo arreglaron todo lo que se podía arreglar, y entonces, sin ser para echar cohetes, al menos cumplía con su función.

Con el i62HD/M29 está pasando más o menos lo mismo, y supongo que, como con las versiones anteriores, en cuanto salgan nuevos aparatos, lo abandonarán.

No, no es que funcione mal. Hace lo que promete, pero podría tener algunas cosas solucionadas. El visor FBReader por defecto no funciona mal. Soporta diccionarios con un doble clic sobre la pantalla, y presenta el texto con más o menos acierto. También tiene muchas opciones y soporta gran variedad de fuentes.

Igual pasa con el CoolReader, que es un visor alternativo. La ventaja de este frente al anterior es que, en principio, aparte de diccionario, soporta anotaciones. Y digo en principio porque en el i62 estas no funcionan porque no han sido activadas.

Otra ventaja está en que se puede poner a dos columnas en horizontal, así como la creación de estilos propios a la hora de ver un formato de ebook mediante ficheros CSS. 

Esto último funciona más o menos aceptablemente, pero lo que no funciona es el guionado de palabras. Está bloqueado en ruso, y encima sólo lee el fichero interno, no el externo.

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Esto requiere algo de explicación. CoolReader puede leer ficheros de configuración de dos lugares: /usr/share/ ó una unidad externa, configurada a la hora de compilar el código fuente. En el i62 la externa es /media/flash, que se corresponde con la unidad de disco montable. Por lo tanto, si ponemos ahí alguno de los ficheros adecuados, CoolReader ignorará los internos y leerá estos. 

Tanto con los estilos para los formatos, por ejemplo fb2.css o epub.css, como para la configuración de ficheros, cr3.ini, funciona así. Pero no para los ficheros de guionado. En este caso los programadores de Onyx se han saltado a la torera la posibilidad de poner tus propias personalizaciones a la hora de cortar las palabras al final de la línea.

El motivo de ello es que esa parte está a medio hacer. No hay menú para elegir guionado, ni nada en el fichero INI o en algún otro lado. Está todo cableado dentro del programa, que va a la ruta interna sí o sí y carga el guionado en idioma ruso si está.

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Lo que he hecho con este hack ha sido cambiar la ruta interna por la externa y hacer que busque dos ficheros: primero irá a por “esSOLSTICIO.pdb”, y si este no está, cogerá “esSOLSTICIO.pattern”. Si tampoco lo encuentra, activará el guionado algorítmico, que por cierto tampoco funciona tan mal en castellano.

Es decir, si pones en /cr3/hyph/ uno de esos ficheros dentro de la unidad montada del i62, y aplicas el parche que he creado, el CoolReader usará uno de esos ficheros para hacer el guionado. Yo lo tengo en castellano, pero puedes coger el inglés y ponerlo con esos nombres.

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El proceso de instalación es un tanto barroco, pero tampoco quiero liarme con programas instaladores complejos ni nada semejante. El instalador realiza una operación muy sencilla: saca el fichero cr3 original y mete el nuevo modificado. El desinstalador borra el fichero nuevo interno y vuelve a meter el original.

En esta página de Mobileread tenéis la descarga del parche, que debe quedar descomprimido en la microSD así:

 

/apps/cr/cr3new

/apps/cr/install_cr3.oar

/apps/cr/remove_cr3.oar

 

Ojo con las mayúsculas y minúsculas, tanto en la microSD como en la carpeta interna cuando coloquéis el fichero de guionado. Un error hará que no se instale o no funcione bien, o incluso que perdáis la posibilidad de abrir libros con el CoolReader. En el caso de que os pase algo así, la solución más sencilla es bajaros una actualización de firmware y reflasheéis el aparato.

Cuando tengáis la SD dentro del Onyx, navegáis por ella y ejecutáis install_cr3.oar. Si todo ha ido bien, cr3new se habrá convertido en cr3. Conservad este cr3 porque es el fichero interno original. El desinstalador lo volverá a meter en su sitio, borrando la actualización.

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AVISO: Esto va sin garantía de ningún tipo. 

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Una última cosa sobre el software en linux. Ni os imagináis lo que me ha costado poder compilar el CoolReader para el Onyx. En princpio hay un SDK listo para usar, que construye las partes Open Source, tanto para x86 como para arm, bajo linux. 

Pues no. El sistema de construcción, llamado “rake” es una mierda pinchada en un palo. Inestable e incoherente, unas veces compila y otras no.

El proceso de compilación se lleva a cabo mediante CMake, que es una variante de los makefiles de toda la vida. Pues bien, aquí no es culpa del software, sino de Onyx, que son unos dejados de tomo y lomo. Había ficheros CMakeFile.txt incompletos, con opciones faltantes, etc. Una verdadera chapuza.

Pero la chapuza mayor estaba en el propio CoolReader. Aparte de que la parte de Onyx está a medio hacer, había símbolos duplicados a la hora de compilar. Es decir, hay clases repetidas entre las bibliotecas del Boox y el CR, y de hecho me hago cruces de cómo los propios programadores de Onyx pueden generar las versiones finales.

domingo, 8 de julio de 2012

Instalando un segundo disco a un iMac mid 2011 (II). Operación

La primera parte de esta entrada está aquí
Bueno, al final me ha llegado el kit de montaje del segundo disco, con un puto recargo de treinta euros de aduanas por una caja de herramientas y un cable. Un poco cabrones sí que son, la verdad. En fin.
Bueno, no voy a contar mucho aquí. He seguido los pasos descritos por la gente de iFixit, y de hecho el desmontaje y montaje son bastante sencillos excepto una serie de cosas importantes que han omitido.
En primer lugar la pantalla del iMac sale con muchísima facilidad ya que va sujeta con imanes. Lo que si que hay que tener es mucho cuidado con ella porque es un simple plástico. Nada de cristal, así que ciudadín con los rayones y los golpes.
Una cosa que no comentan y que es muy importante es lo que creo que es la tarjeta WiFi, que está por el centro de todo. Ved la foto.

Si una vez que has soltado la CPU empiezas a moverla para acá y para allá lo más fácil es que se os suelten los tres cablecillos que van a malas penas enganchados en la placa. Para quitarla sólo hay que soltar el tornillo de la izquierda de la parte de abajo.
Ojo con los tornillos que sujetan la CPU, que no son todos iguales aunque lo parezcan. De los que tienen cuerpo sin roscar, hay dos alturas. Anota bien quién es quién.  
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Levantar la CPU para colocar el conector SATA es fácil. Lo que es un poco laborioso es volver a meter la placa base bien. Y ojo, mucho cuidado que hay que encajarla en su sitio. Cuesta un poco pero al final se consigue. También hay que tener cuidado con los cables que has soltado, que en un tres y no res se meten por debajo y tienes que andar metiendo puntas o pinzas para recuperarlos.
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Os hará falta una linterna. No es imprescindible pero ayuda un montón a la hora de mirar cuando no tengas claro qué hay debajo o cómo encajan las cosas. Tampoco estaría de más que os agenciárais unas pinzas. Por si se os escapa algún cable.
Por lo demás es proceso es completamente transparente, y al encender el MAC este pita si te ha olvidado meter de nuevo la RAM, que es lo que me ha pasado a mi. Menudo susto, oye, hasta que he visto en un rincón de la mesa los cuatro módulos de memoria… 
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Y nada más que decir. Luego os cuento cómo va el software y qué hay que hacer para instalarlo: básicamente nada. 

miércoles, 20 de junio de 2012

Instalando un segundo disco a un iMac mid 2011 (I). Preparativos

Para los que no seáis unos putos fanboys como yo, os hago una introducción. Los ordenadores de Apple se suelen renovar más o menos una vez al año. Unas veces son sólo actualizaciones de tecnología (es decir, adaptar el equipo a lo último en procesadores y memoria) pero otras hay revisiones más importantes y, de cuando en cuando, un bombazo.
Este año ha sido el Macbook Pro con pantalla Retina, hace dos años (o tres, ya no me acuerdo) fue el Macbook Air con discos SSD. El año pasado a los iMac se les hizo una pequeña revisión interna, sobre todo al de 27”, lo que dejó hueco para colocar un segundo disco SSD aparte del tradicional mecánico. 
Pero los precios oficiales con dicho segundo disco era más que prohibitivos. Aparte de que los tamaños de disco partían de 256 GB, incrementaban el precio en 600 euros, que no es moco de pavo para un equipo caro de por sí. Si querías sólo el disco SSD en lugar del mecánico el incremento era de 500.
Pasado un tiempo la gente de iFixit encontró la forma de que uno pudiera añadirse su propio disco duro. En general, y hasta la versión del 2011, añadir un segundo disco en un iMac suponía que tenías que retirar la unidad de DVD para hacer sitio y para usar el puerto SATA. 
A partir del 2011 no sólo hay hueco para añadir un SSD, sino que también existe un puerto SATA3 extra en la placa base para ello.
En resumen, que si eres un poco manitas, puedes hacértelo tu mismo con un coste equivalente a la mitad del precio que cobra Apple.
En mi caso, voy a ponerle un disco Crucial M4 SSD de 256GB. En la tienda de la esquina, 225 euros. Ya sé que se podría encontrar más barato en Amazon o en algún otro lado, pero si hay algún problema es mucho más fácil acercarse a la tienda que andar con envíos y demás.
Lo pedí el lunes, el martes ya estaba en la tienda y hoy miércoles me lo he traído. Muy mono él, en su cajita.
Me falta la segunda parte para comenzar a operar. La forma más sencilla es pasar por la tienda de iFixit y comprar esto: iMac Intel 27" Mid 2011 Dual Hard Drive Kit, que se supone trae todo lo necesario para desmontar y añadir el segundo disco excepto el propio disco en sí, que hay que comprar aparte.
Si os fijáis en la foto, trae un juego de ventosas para retirar el cristal, un palito para ir soltando los conectores internos y un juego de puntas especiales para los tornillos internos del iMac. Y finalmente los accesorios al disco: pegatinas para sujetarlo y el cable SATA que irá desde la placa base al disco SSD.
Supongo que existirá alguna forma de encontrar eso mismo más barato. Los destornilladores creo que son TORX normales, y el palito se puede sustituir con cualquier otra cosa. Lo mismo pasa con las ventosas, que seguro cualquier cristalero te las puede prestar o incluso las puedes comprar donde sea.
Lo jodido de encontrar sería el cable. Cuando lo reciba lo veré. Seguro que los conectores están disponibles en tiendas especializadas, y hacerse uno mismo un cable suele no ser muy complicado a poco mañoso que seas… 
Pero comprarlo todo de una tacada es una comodidad increíble, y por 70 dólares más gastos lo tienes todo listo.
Junto a los portes, 35 dólares, la cosa ha subido a 105$, 85 euros al cambio cuando hice la compra, que fue el sábado.
Por lo tanto, el coste de adaptación, Aduanas aparte (si te tocan, aunque no creo que pagara mucho un juego de herramientas), es de 85+225=310 euros, justo un poco más de la mitad. 
Si no pasa nada, mañana recibiré el Kit, con lo que ya os contaré cómo ha ido la cosa.
Eso sí, creo que hay que ser MUUUUUY MANITAS para realizar la operación. Espero estar a la altura.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Kindle Touch Jailbreak y CoolReader

Hace un rato le he instalado a mi Kindle Touch el CoolReader. No ha sido nada premeditado, simplemente me he decidido a hacerlo sin más.

Todo lo que voy a contar lo he sacado de la Wiki de Mobileread, así que si hay algo de lo que explico que no funciona por aquí, id allí y encontraréis lo que ha cambiado.

Al tajo.

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Supóngase una vaca esférica… ups… estooooo… No. No era así. Repetimos.

Suponemos que tenemos el último firmware, el 5.1.0, aunque creo que la cosa también funciona con los anteriores, pero no puedo asegurarlo.

Tenemos que hacer los siguientes pasos:

-Hacer el Jailbreak.

-Instalar el GUI Launcher

-Instalar el CoolReader

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Dependiendo de la versión de firmware, existen varios modos de hacer el jailbreak. Aquí cuento una que vale para todas las versiones.

Primero te bajas de aquí el fichero del jailbreak. Tienes que descomprimirlo y poner el fichero data.tar.gz en la raíz del disco de tu Kindle. Si ya te has perdido, pásale este tutorial a alguien que sepa porque lo más seguro es que rompas algo que no debías. Y mejor apaga el ordenador y dedícate a otra cosa.

Crea un fichero sin extensión y vacío llamado ENABLE_DIAGS en, de nuevo, la raíz del disco de tu Kindle. Ojo, archivo vacío y sin extensión. En MAC, por ejemplo, se hace con el comando touch desde un terminal. En Windows con el botón derecho del ratón sobre el lugar adecuado. Creas un TXT y luego le borras la extensión. De nuevo, si no sabes de qué hablo, o si tu Windows no muestra extensiones y no sabes cómo hacer para que se vean, vete a ver Gran Hermano.

El siguiente paso es crear una carpeta en el raíz del Kindle llamada diagnostic_logs, y dentro de ella, un fichero vacío con el nombre de device_info.xml.

Ahora si, ahora ya soltamos el Kindle de nuestro ordenador y lo reiniciamos. ¿Qué? Desde la biblioteca, vete al menú, luego a Configuración, de nuevo al menú y dale a Reiniciar.

Te esperas y te debe salir un menú muy chulo y que no habías visto nunca. 

Con uno de esos dedos como morcillas que seguro tienes, toca la opción “D) Exit, Reboot or Disable Diags”. Cuando cambie el menú, elige “R) Reboot System”, te esperas un poquillo para que cambie el menú (no me seas un ansias y la cagues), y elige “Q) To continue”.

En unos segundos verás la pantalla de inicio del Kindle con la palabra jailbreak en él y volverás a entrar en el menú chulo. Vuelve a seleccionar “D) Exit, Reboot or Disable Diags”, luego “D) Disable Diagnostics” y finalmente “Q) To continue”. De nuevo no seas un ansias y dale tiempo a los menús a reaccionar…

El Kindle se reiniciará solo y arrancará en modo normal. 

Objetivo conseguido.

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Vamos a instalar el GUI Launcher, que es una nueva opción que se añade al menú del Kindle y que será el punto de entrada de todos los hacks.

Te bajas la versión 1.2.1 de aquí. Enchufas el Kindle al ordenador, y dejas el fichero “update_launcher_1.2.1_install.bin” en la raíz de tu Kindelín, lo sacas del ordenador, e instalas la actualización. Recuerda: Menú, Configuración, Menú, Actualizar mi Kindle. Tras reiniciar, y desde la biblioteca, verás que al abrir el menú nos sale una nueva entrada arriba del todo llamada “Launcher” y que nos permite entrar a iniciar el Usbnetwork y a cambiar la rotación de la pantalla.

No obstante, la orientación de la pantalla no funciona con la versión 5.1.0 del firmware. La que funciona es la interna que ya traía de serie, activa solamente desde dentro de un libro.

Si queremos activar eso, y alguna otra cosilla más, tenemos que instalar el jbpatch, que se puede bajar de aquí. Una vez descomprimido tenemos que dejar en el raíz de nuestro Kindelín el fichero .bin con la actualización y la carpeta opt completa. Ojo con esto. Hacen falta las dos cosas. 

Ahora aplicamos la actualización como antes, esperamos a que se reinicie y volvemos a reiniciar otra vez. El segundo reinicio es necesario porque el primero aplica los parches y el segundo los activa.

Hala, ya tenemos el Kindle con todo puesto. De todos modos, si no tienes claro para qué necesitas esta última parte, no la instales. De todos modos, el CoolReader no funciona bien en modo apaidado y te tocará resetear el Kindle.

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Ya sólo nos queda instalar el propio CoolReader, que es lo más sencillo de todo. Te bajas la última versión de aquí y de aquí (sí, los dos ficheros). 

El primero lo descomprimes en tu ordenador y copias la carpeta “HackedUpR…” renombrada como cr3xcb, de modo que dentro de ella haya dos carpetas más (bin y share) y un fichero llamado crlog.ini.

Coges el segundo fichero, lo descomprimes y lo dejas dentro de la carpeta extensions que cuelga de la raíz de tu Kindle. Lo reinicias y ya tienes el CoolReader 3 disponible en tu aparato. El autor lo ha llamado HackedUpReader, pero es el CoolReader de toda la vida. Y funciona aceptablemente bien.

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Es interesante que guardes todos los ficheros que te has ido bajando porque contienen los desinstaladores de todos estos hacks, de modo que cuando necesites actualizar el firmware del cacharro, puedas desinstalarlos antes de hacerlos.

Y en la página que he citado arriba del todo tenéis más cosas para instalarle.

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Manejando el CoolReader

Dado que el KT no tiene botones físicos, el manejo del CR tiene su cosa. Para lanzarlo ya sabéis, os vais al Launcher y lo ejecutáis.

Los libros se tienen que colocar en la carpeta documents (como los originales del Kindle), pero yo me he creado una carpeta ahí dentro llamada “CR” y los he puesto ahí. De este modo los tengo separados, y como el CR mira todos los subdirectorios, los encuentra.

Una vez tengáis abierto el programa, si tocáis por arriba se os abre el menú. Tocando cada opción entráis en otro submenú o cambiáis su valor. 

Si hay más de una página (cosa que se ve arriba a la derecha), la barra negra de abajo sirve de paginador. Si tocáis a la derecha avanzáis, si tocáis a la izquierda retrocedéis.

Para volver al libro, tocáis arriba del todo.

Ojo, no seáis ansias que la primera apertura de un libro tarda un poquillo, así que nada de andar toqueteando la pantalla como locos.

Para volver a la biblioteca, entráis en el menú del CR tocando arriba y elegís la opción de “Close application”.

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OJO OJO OJO

Si la cagáis instalando algo de esto, yo ni quiero ni tengo responsabilidad alguna.

El CR no funciona en apaisado. Si lo cargáis estando en apaisado, os toca reiniciar el Kindle con el botón de apagado: estando el KT encendido, lo mantienes apretado hasta que el led amarillo comience a parpadear. El KT se apaga, pero vosotros no soltéis hasta que no veáis que empieza a reiniciarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 13 de abril de 2012

Zinio: Cómo obtener tu revista sin DRM

Antes de nada: Quitar el DRM no es para poder dar y regalar el libro o ponerlo pirata por ahí, sino para poder leerlo en cualquier aparato y no estar sujeto a una tecnología y tienda en concreto. No piratees, pero tampoco pongas el culo en pompa para que te den por él.
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En las versiones anteriores del visor para PC/MAC de Zinio, se podía hacer un truco para obtener tu revista (comprada, por supuesto) en PDF a partir de lo que el visor se bajaba de internet, pero ahora eso no es posible, o al menos yo no he encontrado cómo hacerlo.
Lo que hace ahora es que se baja un fichero SWF y un JPG por cada página. El JPG contiene una miniatura de la página, y se supone que el SWF es alguna forma de Flash encriptado.
Pero eso no nos vale mucho para nuestros propósitos. A poco que busques en internet, encontrarás una serie de scripts para MAC que van pasando página del visor y van tomando instantáneas de la pantalla. Luego tienes que recortar el tema y generas un PDF.
Aquí el problema está en que dependiendo del tamaño de tu monitor la calidad de lo obtenido va a variar sensiblemente. En mi caso, con uno de 27 pulgadas, lo cierto es que las páginas se muestran, ya en el visor, con bastante granulado.
Esa es la opción PC
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Pero también está la opción iPad, sobre todo si tienes un iPad 3, que te va a tomar unas instantáneas de cojones. Tienes que abrir la revista en modo vertical, de forma que se muestre una página por pantalla. Luego aprietas los dos botones del iPad de forma simultánea para hacer una captura de pantalla. Pasas página y repites.
Ahora conectas el iPad al PC/MAC y sacas las fotos que has tomado y que, si lo has hecho todo bien, estarán de forma consecutiva.
Lo siguiente es imprimirlo en un PDF o simplemente comprimir las imágenes en un ZIP o un RAR si la quieres ver en un lector de Cómics. Yo he probado y ambas opciones generan unos ficheros que se ven de cojones. Y tanto, con una resolución de 2048 por 1536 píxeles.
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Vale, ahora viene el tío de las rebajas. Es decir, que lo que acabamos de hacer es una cochinada como un castillo, pero al menos tendrás acceso a tu revista fuera del visor.
Y el tamaño de una captura en PNG muy bien puede llegar a ocupar 3 megas. Cien páginas por 3 megas son casi un giga 300 megas de fichero.
Ahora es tarea tuya de reducir eso a un tamaño aceptable. En MAC no sé si hay algún programa que procese imágenes por lotes, en Windows está xnView que hace eso de cojones y que además permite realizar varias tareas de forma consecutiva sobre una misma imagen… Mi recomendación es generar unos JPG a la resolución que más os guste.
Y si estás ante una revista con mucho texto, como puede ser el Asimov’s o el Analog SFF… pasarle un OCR y obtener una versión en ebook es cosa de un rato. Y claro, también puedes comprar la versión para el Kindle o el Nook…
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Vale, ya sé que es una mierda, pero no he encontrado otra forma y la verdad, estoy muy mayor como para liarme la manta a la cabeza y andar poniéndome el parche en el ojo…

El DRM del formato AZW3 (Kindle)

Esta es una entrada muy corta para comentar que ya he comprado dos libros en Amazon para el Kindle que me traen una extensión de fichero AZW3 en lugar de AZW.

Como ya sabéis, lo primero que hago es quitarle el bicho para poderlos guardar y leer donde quiera, pero las DRM Tools, en concreto el programa DeDRM 3.1 que tengo en el MAC y que uso para quitarlo, se niegan a hacerlo.

La solución es mucho más sencilla de lo que parece: cambia el nombre de la extensión a AZW y el programa te generará un flamante MOBI sin protección.

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Y ahora la típica advertencia: Quitar el DRM no es para poder dar y regalar el libro o ponerlo pirata por ahí, sino para poder leerlo en cualquier aparato y no estar sujeto a una tecnología y tienda en concreto. No piratees, pero tampoco pongas el culo en pompa para que te den por él.

domingo, 5 de febrero de 2012

Prevaricando que es gerundio

Leedla y volved aquí.
¿Ya? Parece honesta, ¿no?
Habla de los problemas con el DRM, de Libranda, de las editoriales que exigen la protección anti copia, y los problemas que tiene mucha gente para poder leer un libro cómodamente.
También se comenta el hecho de que el que compra es tratado como pirata, y el pirata lo tiene más fácil. Y que mucha gente, nada más comprar un libro con DRM, lo elimina, como hago yo mismo sin mayor reparo moral.
[Sí, yo compro libros electrónicos, no en Libranda y no en el mercado abusivo de algunas editoriales, pero la mayoría de mis lecturas son pasando por caja. Y si alguna vez consigo algo pirata, lo hago porque no estoy dispuesto a pagar nada por ello. Es decir, si no lo encontrara pirata, no lo compraría aunque fuera más barato. ¿Ejemplo? El último de Alatriste. ¿Otro ejemplo? Conseguí la versión pirata de la biografía oficial de Jobs −24 horas después de haber salido en papel-. Comencé a leerla, y como me gustó, la compré en papel.]
Si os dais cuenta, en el artículo hablan del Kindle y de las dificultades del formato ePub, bordeando el peligroso peligro de afirmar que todos esos problemas que dicen tienen con el ePub…
¡¡¡NO EXISTEN EN EL KINDLE!!!
Es decir, usando un Kindle no es necesario hacer un registro o descarga o compra en dos pasos, ni siquiera necesitas un ordenador para la compra: Enciende tu Kindle, entra a la tienda y compra. Así de sencillo.
Pero claro, no interesa comunicar eso, que la solución ya existe y se llama Amazon. Interesa meterla con calzador, prevaricar, intentar engañar al prójimo y decirle que Libranda, Casa del Libro, FNAC, todos, están buscando la solución, sin querer enfocar al lector a la única solución que a fecha de hoy existe: Amazon Kindle.
Cómo se notan los intereses comerciales, y de qué pie cojea cada uno. Pues bien, aquí estaremos para desfacer el entuerto que surja, si la SINDE nos deja, claro, que lo mismo nos dicen que fomentamos la piratería y nos cierran sin necesidad de pasar por juzgado alguno.
***
Me apuntan ciertas chicas muy inteligentes un par de temas de los que no me había dado cuenta. La cosa es todavía más flagrante si cabe, ya que, por ejemplo, tanto el lector de Kobo y de Sony (el PRS-T1) permiten hacer lo mismo que el Kindle, y son formato ePUB y con DRM. Es decir, ambos permiten comprar desde el propio aparato y también desde la web, y tienen su aplicación para PC que permite lo mismo.
Otro punto a destacar es el hecho de que no necesitas un Kindle para leer MOBI, sino que tienes aplicaciones para Windows, OS X, iOS, Android… sin contar con el clásico Mobipocket Reader, que permite leer este tipo de ficheros (con DRM, aunque la versión anterior a la de Amazon) desde Windows y desde Windows CE, que incluye todas las versiones de Windows Mobile…
En fin, que se trata de otro artículo completamente sesgado y desinformador, orientado hacia el intento de abuso más evidente.
Si queréis seguir esta discusión, podéis entrar aquí.

domingo, 22 de enero de 2012

Kindle Touch (y III). El softwate

Bueno, ya he leído unas cuantas cosas con él y creo que puedo hablar con conocimiento de causa. Además, de paso también voy a citar un poco al Sony T1, que podríamos decir es su competencia más directa.

Ya he comentado que cuando lo enciendes te salta un pequeño tutorial, seguido del manual de uso, que ciertamente se muestra bastante escaso. Luego, cuando abras el primer libro, te volverá a salir (una única vez) la parte sobre el paso de página.

La biblioteca es la típica de todos los dispositivos de Amazon: una mera lista de títulos y autores que, ante un clic largo, te muestra la información relativa al libro. Uno corto lo abre.

La versión con publicidad se queda con el hueco de un libro para enseñarte un banner y, al apagarlo, se queda con una pantalla de propaganda. Por 40$ puedes convertirlo en la versión normal, pero no te lo recomiendo porque es algo que le da variedad al salvapantallas y algunas hasta resultan interesantes. Lo único que molesta un poco es el hecho de que ocupe la posición de un libro en la biblioteca. Eso sí que lo quitaría si fuera posible.

Igual que sus hermanos anteriores, todo se mueve por menús, pero esta vez aparecen al tocar en la parte superior del libro y son algo diferentes aunque la funcionalidad es exactamente la misma.

Lo que no me gusta nada, pero nada de nada, es que la desaparecido la barra inferior de estado. Es decir, ahora ya no hay marcas de capítulos, con lo que se pierde una de las mayores ventajas frente a otros aparatos como el T1. 

Es algo que pienso deberían volver a añadir. En esta versión, aparece la Location en donde estás y el porcentaje leído. Si tan sólo pusieran las que quedan hasta el siguiente salto… (ACTUALIZACIÓN: Por contrapartida, tiene gestos táctiles, y si desplazas un dedo hacia arriba, te salta al siguiente capítulo. Miras la location en dónde está, abres el menú -tocando arriba del todo- y le das al botón de ir hacia atrás. No es lo mismo que las marcas de capítulo, pero hace su misma función).

Han cambiado la forma de refrescar la pantalla cuando estás leyendo. Ahora tienes la opción de que haga refrescos parciales y uno de cada seis sea total, o que los haga totales siempre. La gente se queja mucho de las sombras, pero en mi caso no son tan moletas. Si abres algún menú sí que queda algo de sombra, pero sabes que se va a las seis pulsaciones (o menos), así que tampoco es tan importante. Lo único a lo que te tienes que acostumbrar es a no dar un respingo en el sexto paso.

Si mantienes el dedo apretado sobre una palabra te aparece el diccionario, y si punteas y arrastras, seleccionas y te da la opción, mediante un diálogo, de añadir un comentario, marcar, compartir o cancelar. Lo mismo ocurre cuando es una sola palabra, pero con el añadido del diccionario.

Una cosa interesante es que si la palabra no está en el que has configurado como por defecto, la busca en otros. Eso sí que mola bastante.

El tiempo de respuesta ante todo es bastante lento (excepto para el diccionario) para ser táctil, pero no tanto como se ha hablado por ahí. Al menos te da algo de feedback, cosa que no ocurre con el T1 cuando se engancha. (ACTUALIZACIÓN: La realidad es que es sensiblemente más rápido que las versiones anteriores. Si después de usar un Touch vuelves al Keyboard, lo notarás.).

Otra de las cosas que menos me gustan es el hecho de que ya no existe rotación de pantalla. Aunque para los libros MOBI puede no ser un problema, sí que lo es para los PDF, que diría quedan ilegibles por ello (en general un PDF normal se suele ver un poco aceptablemente bien visto en apaisado). (ACTUALIZACIÓN: La versión 5.1 añade la tan deseada rotación de pantalla, con lo que el uso del aparato mejora muy sensiblemente, sobre todo en el caso de los PDF).

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Tengo la última versión del firmware, la 5.0.3, y hay un bug cuando menos curioso. Soy incapaz de borrar los ficheros que me envía Instapaper diariamente. Creo que se debe a que los interpreta como una revista de suscripción, pero aun así debería permitirlo. La única forma es conectarlo por USB y borrarlos a mano.

(ACTUALIZACIÓN: Esto es un bug reconocido por Amazon y que creo que han solucionado en la 5.1, o al menos ahora ya me deja borrarlos sin problemas).

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Existe Jailbreak para el aparato en las tres versiones de firmware, aunque en la última se hace de forma diferente. Al parecer Amazon ha cambiado la forma en que funciona todo dentro del mismo. Si bien antes todo eran applets Java, ahora hay mucho HTML5, lo que en cierta medida lentifica algunas pantallas (y ya es decir, porque Java ya es lento de por sí).

Y parece ser que el motor con el que procesan todo ese código HTML tiene más agujeros de seguridad que un queso de Gruyere, y es así como hacen el Jailbreak: Un fichero MP3 mal formado que incluso abre un menú con dos botones (es la primera vez que veo que un fichero de datos sea capaz de ejecutar código, lo que nos da una idea de lo inseguro que es el Kindle Touch para navegar por internet).

En la última versión simplemente dejan un fichero TAR en la raíz de donde están los libros y al reiniciar se le añade la clave certificada para poder hacer instalaciones no autorizadas.

[Como programador que soy, veo que sería extemadamente sencillo tomar el control total del aparato para, por ejemplo, intentar obtener el número de tarjeta de crédito con la que haces las compras de un solo clic. Sería tan fácil como poner en internet un MP3 mal formado que a su vez instale una actualización que permita el control remoto. Nada irrazonable, así que andaos con ojo a la hora de navegar con él, ya que encima el motor WebKit tampoco es que sea muy seguro].

A fecha de hoy hay pocos hacks. Yifan Lu, el gurú que ha abierto el aparato, ha construido un menú que se añade al ya existente y que, mediante scripts, permite añadirle lo que queramos. De momento hay una utilidad para rotar la pantalla y un salvapantallas, solo válido para la versión sin publicidad, que o bien pone las imágenes que quieras, o bien te deja la página actual con un texto de que el aparato está en suspensión.

Dado que la opción del menú es enormemente sencilla, intenté añadir el CoolReader pero si bien se carga, se ve que tiene algún tipo de incompatibilidad con la pantalla, porque sólo se ve la parte de arriba y cuando tocas la pantalla (cubierta por la del programa) es como si tocaras en la biblioteca, así que lo dejé estar.

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Visto lo visto, y a mi modo de ver, el Kindle Touch ha caído de su pedestal dentro de los Kindle. Más pesado que el T1, pierde todas sus ventajas excepto la de poder recibir ficheros por correo electrónico. No obstante con el T1 funciona hacerlo mediante la interfaz WEB de Dropbox o el cliente de correo de Gmail…

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Una cosa que no he podido probar ha sido el x-ray porque no tengo ningún libro que lo traiga. Cuando consiga uno, os haré una review.